En resumen: la pérdida de vello púbico
Un adelgazamiento lento y uniforme del vello púbico a partir de los 40 o 50 años es fisiológicamente normal. Depende de los andrógenos y responde al descenso del estrógeno asociado a la edad (mujeres, menopausia) o de la testosterona (hombres, a partir de los 35 años aproximadamente la testosterona libre disminuye, según una revisión de PMC de 2024, alrededor de un 1,3 por ciento al año). En cambio, una pérdida repentina, unilateral o acompañada de alteraciones cutáneas puede ser una señal de alarma y debería ser valorada por un médico.
Las causas más frecuentes de un vistazo:
- Normal: descenso hormonal en la menopausia y la andropausia, ciclo capilar más lento
- Requiere valoración: trastorno tiroideo, insuficiencia hipofisaria o suprarrenal, liquen escleroso
- Reversible/desencadenante: deficiencia de hierro, estrés, quimioterapia, ciertos medicamentos
La pérdida de vello púbico inquieta a muchas personas, porque es un tema del que rara vez se habla abiertamente. Este artículo aclara qué parte de la pérdida de vello púbico se debe a la edad y es inofensiva y cuándo conviene una valoración médica. Todas las afirmaciones se basan en fuentes dermatológicas y endocrinológicas actuales. Estado: 2026.
Resumen
- ¿Por qué cambia el vello púbico con la edad?
- Cuándo acudir al médico por la pérdida de vello púbico (señales de alarma)
- Cambios frecuentes del vello púbico
- El vello púbico con la edad: diferencias entre mujer y hombre
- Causas de la pérdida de vello púbico
- Conservar el vello púbico y prevenir los cambios
- ¿Tener menos vello púbico tiene desventajas? La función protectora
- Aspectos sociales y psicológicos
- Opciones médicas y cosméticas
- ¿Vuelve a crecer el vello púbico que se ha caído?
- Preguntas frecuentes sobre la pérdida de vello púbico
- Conclusión: situar el cambio natural y actuar de forma dirigida
- Fuentes
¿Por qué cambia el vello púbico con la edad?
El vello púbico cambia con la edad porque depende de los andrógenos y el cuerpo produce menos hormonas sexuales con el paso de los años. Antes de la pubertad, la región púbica solo tiene vello fino tipo vello (vellus). Solo los andrógenos como la testosterona, la DHT y la DHEA lo transforman en pelo terminal más grueso (Inui et al., Experimental Dermatology 2013). Cuando estas hormonas vuelven a descender, el proceso se invierte en parte.

Cambios hormonales: el mecanismo clave
Los cambios hormonales son la razón principal del retroceso del vello púbico con la edad. En el hombre, según una revisión de PMC de 2024, la testosterona total disminuye a partir de los 35 años aproximadamente alrededor de un 0,4 por ciento al año, y la testosterona libre incluso en torno a un 1,3 por ciento. Como el descenso es gradual, el adelgazamiento del vello corporal regulado por las hormonas suele ser más leve y más tardío en el hombre.
En las mujeres, durante la menopausia la producción ovárica de estrógeno desciende hasta alrededor del 10 por ciento del valor premenopáusico (PubMed 2012). En un estudio de la International Menopause Society con 758 mujeres posmenopáusicas (2011), el 41 por ciento refirió pérdida de cabello, y la pérdida difusa global se correlacionó de forma significativa con la pérdida de vello corporal y con una mayor edad.
Envejecimiento natural del ciclo capilar
El propio ciclo capilar también se ralentiza y hace que el vello púbico parezca más fino. El vello púbico tiene por naturaleza un ciclo corto: la fase de crecimiento (anágena) dura solo de 2 a 6 meses, mientras que en la cabeza dura de 2 a 7 años (The Trichological Society). Con la edad, la fase anágena se acorta y la fase de reposo (telógena) se alarga. Por ello hay menos folículos activos a la vez y la densidad disminuye.
Factores genéticos e individuales
La rapidez y la intensidad con que cambia el vello púbico dependen en gran medida de la predisposición genética. Algunas personas conservan un vello denso hasta edad avanzada, otras notan un adelgazamiento desde temprano. De forma parecida a lo que ocurre con las canas o con la alopecia androgenética del cuero cabelludo, la disposición individual determina el momento y la magnitud. Por ahora faltan datos de estudios específicos solo sobre el vello púbico.
Cuándo acudir al médico por la pérdida de vello púbico (señales de alarma)
La pérdida de vello púbico es una señal de alarma cuando aparece de forma repentina, unilateral o junto con alteraciones cutáneas. En cambio, un retroceso lento y uniforme a lo largo de los años encaja con la edad y suele ser inofensivo. La siguiente tabla ayuda a una primera orientación, pero no sustituye una exploración médica.

| Más bien normal (por la edad) | Conviene valoración médica |
|---|---|
| Lento a lo largo de los años, adelgazamiento uniforme | Repentino, en cuestión de semanas |
| Bilateral y distribuido de forma uniforme | Unilateral o con zonas calvas en placas |
| Sin alteración cutánea, sin picor | Picor, enrojecimiento, ardor, piel blanquecina y endurecida (liquen escleroso) |
| Sin otras molestias | Cansancio, cambios de peso, sensibilidad al frío (tiroides) |
| Encaja con la menopausia o la andropausia | Alteraciones del ciclo junto con pérdida de cabello (SOP, hipófisis) |
| Edad superior a ~45 (mujer) o ~50 (hombre) | En personas jóvenes sin causa aparente |
¿A qué médico acudir por la pérdida de vello púbico?
El primer punto de contacto ante una pérdida llamativa de vello púbico suele ser el médico de familia, que solicita una analítica básica. Conviene un hemograma, así como los valores de ferritina y TSH a modo de orientación; un análisis de sangre ante la caída del cabello ayuda a acotar las posibles causas. Si hay alteraciones cutáneas, el camino lleva al dermatólogo; en mujeres con alteraciones del ciclo, al ginecólogo; en hombres con molestias adicionales, al urólogo; y ante la sospecha de una enfermedad hormonal, al endocrinólogo.
Cambios frecuentes del vello púbico
Los cambios típicos del vello púbico con la edad son el adelgazamiento, las canas y, en raras ocasiones, una pérdida casi completa. Los dos primeros son inofensivos y de origen hormonal; la pérdida completa requiere explicación.
| Cambio | Qué ocurre | Valoración |
|---|---|---|
| Adelgazamiento | El vello se vuelve más fino, menos denso, aparecen claros | El cambio más frecuente, fisiológico |
| Canas | Los melanocitos de la raíz del pelo dejan de producir melanina | Inofensivo, momento determinado genéticamente |
| Pérdida completa | El vello desaparece casi por completo | Rara en el envejecimiento puro, más bien indicio de una enfermedad |
El encanecimiento del vello púbico sigue el mismo mecanismo que en la cabeza: los melanocitos de los folículos pilosos se agotan y cesan la formación de pigmento (Maturitas 2025). No puede indicarse un inicio fijo, y no hay pruebas de que el vello púbico encanezca sistemáticamente antes o después que el cabello. Una pérdida casi completa es atípica en el envejecimiento puro y debería ser valorada por un médico.
El vello púbico con la edad: diferencias entre mujer y hombre
El vello púbico cambia de forma distinta en mujeres y hombres con la edad, porque el descenso hormonal transcurre de manera diferente. En las mujeres, el estrógeno cae de forma relativamente abrupta durante la menopausia; en los hombres, la testosterona desciende lentamente a lo largo de décadas. En consecuencia, los cambios suelen comenzar antes y de forma más marcada en las mujeres.
| Característica | Mujer | Hombre |
|---|---|---|
| Causa principal | Caída del estrógeno en la menopausia (~51 años) | Descenso gradual de la testosterona desde los ~35 años |
| Evolución | Relativamente abrupta, luego se estabiliza | Muy gradual a lo largo de décadas |
| Inicio típico | Perimenopausia a posmenopausia (~45–55 años) | Por lo general más tarde, más leve (~50–65 años) |
| Patrón | Adelgazamiento, puede disminuir de forma notable | Más fino, menos denso, rara vez completo |
| Fenómeno acompañante | El vello facial puede aumentar (predominio androgénico relativo) | — |
En las mujeres se observa un patrón paradójico: mientras el vello púbico y axilar disminuye, el vello facial del mentón y el labio superior puede aumentar. La causa es el predominio androgénico relativo, porque la producción suprarrenal de andrógenos se conserva mejor durante la menopausia que la producción ovárica de estrógeno (International Menopause Society 2011). Hasta un 52 por ciento de las mujeres posmenopáusicas refieren, según Maturitas (2025), un adelgazamiento capilar perceptible.
Causas de la pérdida de vello púbico
Una pérdida de vello púbico puede ser inofensiva y hormonal o el síntoma de una enfermedad que requiere tratamiento. La causa más frecuente es el descenso hormonal asociado a la edad en la menopausia y la andropausia. Además, existen una serie de causas que requieren valoración y que a menudo se delatan por síntomas adicionales.
Trastornos de la tiroides
Los trastornos de la tiroides son una causa importante y tratable de caída difusa del cabello, que también puede afectar al vello púbico. En el hipotiroidismo, según una revisión publicada en Cureus (2023), aparece caída del cabello en alrededor del 33 por ciento de las personas afectadas, y en el hipertiroidismo incluso en torno al 50 por ciento. Las hormonas tiroideas prolongan directamente la fase anágena en el folículo (PubMed 2008). Si faltan, el pelo pasa antes a la fase de reposo. Más al respecto en el artículo Caída del cabello y tiroides.
Síndrome de ovario poliquístico (SOP)
En el síndrome de ovario poliquístico (SOP) la pérdida de vello púbico es atípica; más bien ocurre lo contrario. El SOP se asocia sobre todo al hirsutismo, es decir, a un aumento del vello corporal: entre el 70 y el 80 por ciento de las afectadas lo presentan (ASRM/ACOG). En la cabeza, el exceso de andrógenos puede provocar una caída del cabello de patrón masculino (PubMed 2022), mientras que el vello púbico suele conservarse o estar más marcado. Por tanto, el SOP no suele causar pérdida de vello púbico.
Trastornos de la hipófisis y las glándulas suprarrenales
Una pérdida completa del vello púbico y axilar en mujeres puede indicar una insuficiencia hipofisaria o suprarrenal. Como las mujeres producen gran parte de sus andrógenos a través de la glándula suprarrenal, una insuficiencia hipofisaria (por ejemplo, en el síndrome de Sheehan) provoca una falta de producción de DHEA y, con ello, la pérdida de este vello (StatPearls/NCBI). También la enfermedad de Addison forma parte de este grupo. De forma acompañante suelen aparecer cansancio, cambios de peso o alteraciones del ciclo. Los hombres se ven afectados con menor frecuencia, porque los testículos asumen la producción de andrógenos.
Deficiencia de nutrientes (hierro, zinc)
Una deficiencia de nutrientes demostrada puede contribuir a una caída difusa del cabello, que también puede alcanzar al vello corporal. En el caso de la deficiencia de hierro, la caída difusa del cabello (efluvio telógeno) está bien documentada (PubMed 2010); un valor de ferritina por debajo de 30 µg/l se considera deficiencia, aunque desde la tricología se debaten en parte umbrales más altos. No se ha estudiado por separado si el vello púbico se ve afectado de forma específica. Importante: complementar con hierro o zinc solo en caso de deficiencia demostrada. Más información en el artículo Deficiencia de hierro y caída del cabello.
Medicamentos
Ciertos medicamentos pueden alterar el ciclo capilar y, con ello, adelgazar también el vello púbico. La quimioterapia provoca un efluvio anágeno que afecta a todos los pelos en crecimiento, es decir, también al vello púbico, axilar y corporal; por lo general se recupera tras 3 a 6 meses (PMC 2017). Según la Comisión de Medicamentos de la Asociación Médica Alemana (2015), se conocen más de 400 sustancias con la caída del cabello como efecto secundario, entre ellas los betabloqueantes, los antidepresivos, los anticoagulantes como la heparina y la vitamina A en dosis altas.
Enfermedades cutáneas: liquen escleroso
El liquen escleroso es una enfermedad cutánea crónica, inflamatoria y cicatricial de la zona anogenital que provoca una pérdida permanente del vello. Según la primera guía alemana S3 (AWMF 013-105, abril de 2026), se manifiesta con piel blanquecina, apergaminada y endurecida, picor y cicatrización. No tiene cura, requiere un tratamiento prolongado con corticoides potentes y aumenta el riesgo de carcinoma de células escamosas en la zona afectada. Ante este tipo de alteraciones cutáneas es importante una valoración dermatológica o ginecológica rápida.
También una alopecia areata puede, en casos de afectación extensa (alopecia universalis, solo en el 5 a 10 por ciento de los casos), alcanzar al vello púbico (guía AWMF S3 013-104, 2026). La psoriasis, los eczemas y las infecciones por hongos o bacterias pueden dañar localmente los folículos pilosos de la zona íntima, sobre todo cuando se acompañan de inflamación y picor.
Trastornos circulatorios y diabetes
Los trastornos circulatorios pueden reducir el aporte a los folículos pilosos y favorecer la pérdida de vello corporal. El caso clásico es la pérdida de vello en las piernas en la enfermedad arterial periférica (EAP). Sin embargo, un estudio publicado en los Archives of Dermatology (2009) halló que la pérdida de vello en las piernas no es un predictor fiable de EAP; por ello solo se considera un posible signo acompañante, no una prueba. En la diabetes mellitus, una microcirculación alterada también puede afectar al crecimiento del pelo.
Estilo de vida y estrés
También los factores del estilo de vida pueden provocar una caída transitoria del cabello. El estrés crónico aumenta la tasa de telógeno a través del cortisol y puede desencadenar un efluvio telógeno (StatPearls/NCBI). El tabaco tiene un efecto vasoconstrictor y reduce el riego de los folículos. Las dietas drásticas y la alimentación carencial y poco variada también pueden alterar el ciclo capilar. Estos desencadenantes suelen ser reversibles en cuanto se corrige la causa.
Embarazo y reajuste hormonal tras el parto
El reajuste hormonal tras un parto puede desencadenar un efluvio telógeno transitorio que, además del cabello, puede afectar al vello corporal y púbico. Tras el alumbramiento, el nivel de estrógeno desciende rápidamente y muchos folículos pasan a la vez a la fase de reposo (StatPearls/NCBI). Esta caída del cabello posparto suele ser reversible y se resuelve por sí sola, por lo general, en el plazo de unos meses.
Irritación mecánica por cera y depiladora
La depilación mecánica repetida, como la cera o la depiladora eléctrica, puede irritar los folículos pilosos de la zona íntima y debilitarlos a largo plazo. Los métodos agresivos, que arrancan el pelo junto con la raíz, someten al folículo a un estrés mecánico. Si se provoca de forma repetida inflamación o cicatrización, el crecimiento puede verse afectado de manera permanente. Los métodos más suaves y un cuidado poco irritante protegen los folículos. Ante una piel endurecida o cicatricial conviene una valoración dermatológica.
Conservar el vello púbico y prevenir los cambios
El retroceso del vello púbico asociado a la edad no se puede detener, pero sí se puede favorecer la salud del pelo y de la piel. Es importante una expectativa honesta: el cuidado y la alimentación conservan la calidad del pelo, pero no revierten el retroceso de origen hormonal. Los nutrientes solo actúan cuando realmente existe una deficiencia.

- Cuidado e higiene: limpieza suave y de pH neutro (la piel de la zona íntima tiene un pH de 4 a 5); evitar los métodos de depilación agresivos que dañan mecánicamente los folículos.
- Alimentación: alimentos ricos en hierro y zinc (legumbres, pipas de calabaza, frutos secos), proteínas y omega-3. Primero medir, luego complementar de forma dirigida.
- Reducción del estrés: el estrés crónico aumenta la tasa de telógeno a través del cortisol; el ejercicio y la relajación tienen un efecto estabilizador.
- Dejar de fumar: mejora la microcirculación y, con ello, el aporte a los folículos pilosos.
- Aceites para el cuidado: los aceites de coco, argán o romero calman la piel. No está demostrado que con ello se recupere el crecimiento en una pérdida de origen hormonal.
¿Tener menos vello púbico tiene desventajas? La función protectora
Tener menos vello púbico suele tener en el día a día solo consecuencias cosméticas y rara vez funcionales. Aun así, el vello púbico cumple tareas prácticas. Según el American College of Obstetricians and Gynecologists (ACOG), reduce la fricción entre la piel y la ropa y puede proteger la sensible piel genital de microlesiones. Cuando el retroceso es notable, la piel reacciona a veces de forma más sensible a la fricción.
La zona púbica es, además, rica en glándulas sudoríparas apocrinas, por lo que se debate si el vello actúa como difusor de sustancias odoríferas (feromonas). En el ser humano, esta función está mucho menos respaldada que en el reino animal y sigue siendo una hipótesis. No se ha demostrado clínicamente un perjuicio para la salud únicamente por la ausencia de vello púbico. En caso de piel sensible ayudan un cuidado más suave y una ropa menos irritante.
Aspectos sociales y psicológicos
Los cambios del vello púbico son una parte normal del envejecimiento y no reducen ni el atractivo ni la sexualidad, aunque pueden generar inseguridad. La clave está en la autoaceptación y en ser consciente de que, en términos de salud, el tema suele ser inofensivo. Una relación positiva con el propio cuerpo refuerza la autoconfianza, precisamente porque es un tema del que rara vez se habla abiertamente en la sociedad.
La percepción del vello púbico varía mucho según la cultura y la época. Mientras que en algunos momentos se consideró un signo de madurez, los ideales de belleza modernos apuestan a menudo por una piel lisa. Tales normas moldean la propia actitud. En la pareja, una comunicación abierta ayuda a reducir las inseguridades y a crear una comprensión mutua.
Opciones médicas y cosméticas
Las opciones de tratamiento ante la pérdida de vello púbico dependen de la causa y suelen ser limitadas. Una terapia hormonal de la menopausia puede estabilizar la situación hormonal, pero su efecto sobre el vello púbico no está demostrado: la International Menopause Society (2011) no halló ninguna diferencia significativa en la puntuación de vello corporal entre mujeres con y sin terapia hormonal. Toda terapia hormonal exige una indicación médica y una ponderación de beneficios y riesgos.

Desde el punto de vista cosmético, puede lograrse un aspecto más uniforme por dos vías. Un tratamiento con láser elimina de forma permanente el vello restante, lo que ante un adelgazamiento irregular puede desearse como forma de equilibrar. La micropigmentación capilar genera ópticamente más densidad, aunque en la zona íntima se utiliza en raras ocasiones. Los productos de cuidado y los sueros de crecimiento pueden favorecer la estructura del pelo, pero los estudios no avalan una recuperación del crecimiento en una pérdida de origen hormonal.
Injerto capilar en la zona íntima: solo un caso excepcional
Un injerto capilar en la zona íntima es solo un caso excepcional poco frecuente, no el remedio contra el adelgazamiento normal asociado a la edad. Tiene sentido únicamente ante una ausencia permanente y localizada de vello, por ejemplo tras una cicatrización por liquen escleroso, una quemadura o una intervención quirúrgica. En esos casos se extraen folículos donantes mediante FUE y se implantan con precisión angular con el método DHI (lápiz CHOI). En una pérdida difusa de origen hormonal, los folículos solo están miniaturizados, no destruidos, por lo que el injerto no es una opción.
Si existe realmente un vacío permanente o si la pérdida es difusa y de origen hormonal puede aclararse de antemano. Un análisis capilar gratuito valora el patrón óptico del vello y permite distinguir así de qué situación se trata. Es un análisis del patrón y no sustituye un análisis de sangre médico, que aclara causas físicas como la tiroides o la deficiencia de hierro.
Discreto y sin compromiso: un cuestionario por texto, sin obligación de fotos. Las imágenes que se suban se revisan de forma confidencial conforme al RGPD y exclusivamente por personal médico.
¿Vuelve a crecer el vello púbico que se ha caído?
Que el vello púbico vuelva a crecer depende únicamente de la causa. Ante desencadenantes reversibles como la quimioterapia, una deficiencia de hierro corregida, una tiroides tratada o un estrés ya superado, suele volver a crecer. El vello púbico tiende a recuperarse más rápido que el cabello, porque su ciclo de crecimiento es más corto (StatPearls/NCBI). En cambio, ante una miniaturización asociada a la edad o una cicatrización, el nuevo crecimiento no se produce.
| Periodo | Qué ocurre | Requisito |
|---|---|---|
| Semana 1–4 | Causa corregida (deficiencia compensada, tratamiento iniciado) | Causa reversible identificada |
| Mes 1–2 | Folículos aún en fase de reposo, la caída visible puede persistir | — |
| Mes 3–4 | Los folículos entran de nuevo en la fase de crecimiento, la caída se detiene | — |
| Mes 4–6 | Primeros vellos nuevos y finos visibles | — |
| Mes 6–12 | Densidad perceptible a nivel cosmético en un efluvio reversible | — |
| Irreversible | Sin nuevo crecimiento ante miniaturización o cicatrización | — |
Preguntas frecuentes sobre la pérdida de vello púbico
¿Es normal que el vello púbico disminuya con la edad?
Sí, es fisiológicamente normal. Con el descenso del estrógeno o de la testosterona asociado a la edad (a partir de los 40 a 50 años aproximadamente), el vello púbico se vuelve gradualmente más fino. Depende de los andrógenos y reacciona de forma sensible al descenso hormonal.
¿A partir de qué edad cambia el vello púbico?
En las mujeres, a menudo a partir de la perimenopausia (unos 45 a 52 años); en los hombres, por lo general más tarde y de forma más leve (unos 50 a 65 años). La genética influye en que alguien note los cambios antes o después.
¿Vuelve a crecer el vello púbico que se ha caído?
Depende de la causa. Tras la quimioterapia o ante una deficiencia de hierro o un problema de tiroides tratados, por lo general sí, en el plazo de unos 4 a 12 meses. Ante un adelgazamiento hormonal asociado a la edad o una cicatrización (por ejemplo, por liquen escleroso), más bien no por completo.
¿Cuándo es la pérdida de vello púbico una señal de alarma?
Cuando la pérdida aparece de forma repentina en cuestión de semanas, en placas o de forma unilateral, se acompaña de picor, enrojecimiento o piel blanquecina y endurecida, o se da junto con cansancio, alteraciones del ciclo y cambios de peso, así como en personas jóvenes sin motivo aparente. En esos casos es aconsejable una valoración médica.
¿Qué enfermedades causan la pérdida de vello púbico?
Sobre todo el hipotiroidismo, la insuficiencia hipofisaria, la enfermedad de Addison, el liquen escleroso (cicatrización) y, en raras ocasiones, la alopecia universalis, así como deficiencias marcadas de hierro o zinc. La diabetes y los trastornos circulatorios pueden disminuir el vello corporal en general.
¿Encanece el vello púbico con la edad?
Sí. Es el mismo mecanismo que en el cabello: los melanocitos de los folículos pilosos dejan de producir melanina con el tiempo. El momento en que esto empieza está determinado genéticamente.
¿Se puede trasplantar el vello púbico?
En principio sí, pero solo como caso excepcional poco frecuente ante una pérdida permanente y localizada, por ejemplo tras una cicatrización. Contra el adelgazamiento difuso asociado a la edad, un injerto capilar no tiene sentido, ya que en ese caso los folículos solo están miniaturizados y no destruidos.
¿A qué médico acudir ante una pérdida repentina de vello púbico?
En primer lugar, al médico de familia para una analítica básica (ferritina, TSH, estado hormonal). Las mujeres con alteraciones del ciclo, al ginecólogo; ante alteraciones cutáneas, al dermatólogo; y ante la sospecha de una enfermedad hormonal o tiroidea, al endocrinólogo.
Conclusión: situar el cambio natural y actuar de forma dirigida
La pérdida de vello púbico es, en la mayoría de los casos, una parte normal y de origen hormonal del envejecimiento. Un pelo más fino, las canas y un crecimiento más lento son inofensivos. Lo decisivo es el mensaje de los dos caminos: lo que transcurre de forma lenta y uniforme forma parte de la edad; lo que aparece de forma repentina, unilateral o con alteraciones cutáneas y síntomas acompañantes debe ser valorado por un médico.
Con un buen cuidado, una alimentación rica en nutrientes y un manejo consciente del estrés, apoyas la salud de tu pelo sin tener que revertir el descenso hormonal. En caso de duda, conviene acudir al especialista adecuado. Estado: 2026.
Fuentes
- Guía S3 Liquen escleroso, AWMF n.º de reg. 013-105, abril de 2026 — PMC
- Menopause and hair loss in women: Exploring the hormonal transition, Maturitas 2025 — PubMed
- Age-related testosterone decline: mechanisms and intervention strategies, PMC 2024 — PMC
- Impact of Thyroid Dysfunction on Hair Disorders, Cureus 2023 — PMC
- Physiological changes in scalp, facial and body hair after the menopause, International Menopause Society 2011 — IMS
- Iron deficiency in female pattern hair loss and chronic telogen effluvium, PubMed 2010 — PubMed
- Telogen Effluvium, StatPearls / NCBI Bookshelf — NCBI
- Haarausfall in der Praxis, Arzneimittelkommission der deutschen Ärzteschaft (AkdÄ) 2015 — AkdÄ
Este artículo tiene fines informativos generales y no sustituye un diagnóstico o tratamiento médico. Ante molestias persistentes o repentinas, acude a un médico.

Dr. Imad Moustafa
Especialista en Injerto Capilar