Holle21614 - 3.700 injertos
Más de 150.000 tratamientos
en nuestra clínica especializada, certificada conforme a la norma ISO 9001:2015
por TÜV Thüringen.
En muchos hombres, las entradas son uno de los primeros signos visibles de la alopecia androgenética y una de las zonas que más llaman la atención al mirarse al espejo. El retroceso de la línea capilar en las entradas y las sienes puede cambiar la apariencia del rostro, incluso cuando el resto del cabello sigue siendo abundante.
Con un injerto capilar rellenamos las entradas de forma definitiva y creamos una línea capilar en la que nadie notará que hay un injerto.
En Elithair utilizamos para ello tu propio pelo de la parte posterior de la cabeza. Es genéticamente resistente a la caída y, por eso, se mantiene de forma permanente.


Las entradas aparecen cuando la línea capilar retrocede progresivamente a ambos lados de la frente. Como el pelo de la zona central suele conservar su densidad al principio, se dibuja la típica forma de M o de V que muchos hombres empiezan a notar ya a mediados de la veintena.
En lenguaje médico, este retroceso frontal también se denomina calvities frontalis. Para la mayoría de los hombres, las entradas son el primer signo visible de la alopecia androgenética, es decir, de la caída de pelo hereditaria, que a lo largo de la vida afecta hasta al 80 % de los hombres (Kanti et al. 2018).
El origen está en una combinación de genes y hormonas (Lolli et al. 2017). La enzima 5-alfa-reductasa transforma parte de la testosterona en la hormona DHT (dihidrotestosterona).
En los hombres con predisposición genética, las raíces del pelo de la frente y las sienes reaccionan con especial intensidad a la DHT: se acorta su fase de crecimiento, los folículos se encogen con cada ciclo (un proceso que los médicos llaman miniaturización) y el pelo, antes fuerte, se vuelve más fino, más corto y más claro, hasta que deja de salir. Como esa sensibilidad se hereda, las entradas suelen darse en varios miembros de una misma familia.
Conviene distinguirlas de la llamada línea capilar madura. Entre los 17 y los 27 años, en muchos hombres la línea capilar retrocede de forma natural entre un centímetro y un centímetro y medio, y después se estabiliza. No es una pérdida patológica, sino un proceso normal de maduración, que todavía no requiere tratamiento.
Para saber si los folículos se están reduciendo de tamaño o si la línea capilar simplemente ha alcanzado su posición madura, se comparan fotos tomadas a lo largo de tres a seis meses y se realiza una tricoscopia en la consulta del dermatólogo.
Los médicos clasifican la alopecia hereditaria masculina mediante la escala de Norwood-Hamilton, que va de la fase I a la VII. En el caso de las entradas, interesan sobre todo las primeras fases: el injerto capilar resulta especialmente eficaz en esta etapa y la zona donante todavía conserva una buena densidad.
La siguiente tabla te ayuda a situar tu caso de forma aproximada. La clasificación exacta se obtiene después con nuestro innovador Sistema Pre-Test de 6 pasos: cada medición orienta una decisión concreta y los resultados de los análisis sirven de base para tu plan de tratamiento individual.
Lo habitual en quienes se someten a un injerto capilar solo para las entradas es encontrarse en la fase Norwood 2 o 3. A partir del Norwood 3, el retroceso suele estar tan avanzado que ya no se puede disimular solo con medicamentos, y el injerto capilar pasa a ser la única solución permanente para recuperar el pelo de la zona afectada.
El injerto capilar es el siguiente paso cuando las entradas te molestan de forma persistente, pero no conviene precipitarse ante la primera señal. Elegir bien el momento de la intervención ayuda a que el resultado siga pareciendo natural con los años.
Estado estable: tus entradas corresponden a un Norwood 2 o 3, se han estabilizado y no cambian con rapidez. Diagnóstico y edad: eres mayor de edad y la caída del pelo es claramente de origen hereditario. Límite de los medicamentos: productos como el minoxidil o la finasterida pueden frenar la caída, pero en las zonas que ya están calvas no vuelve a crecer pelo. Ahí es donde el injerto permite recuperar el cabello.
Caída activa: el pelo propio que queda detrás de la nueva línea capilar puede seguir clareando. Aparece entonces un «efecto isla» poco natural que obliga a hacer retoques más adelante. Línea capilar aún sin madurar: una línea capilar masculina natural conserva un ligero retroceso en las sienes. Si se diseña demasiado baja y recta cuando eres muy joven, con los años deja de encajar con tu cara. Por eso siempre tenemos en cuenta tu edad al planificarla.
Importante: el pelo trasplantado se mantiene de forma permanente y asegura un aspecto denso del conjunto a largo plazo.
Durante el análisis capilar gratuito, nuestros especialistas valoran de forma individual si tu caída del pelo está suficientemente estabilizada.
Muchos productos prometen recuperar el pelo de las entradas. Conviene ser claros: los tratamientos conservadores pueden estabilizar el pelo que tienes y darle más densidad, pero no recuperan una zona que ya está completamente calva. La siguiente tabla muestra qué aporta cada opción y cuáles son sus límites.
Qué aporta: Prolonga la fase de crecimiento y engrosa el pelo existente que aún es fino. Límite en las entradas calvas: No reactiva las raíces muertas y solo funciona mientras se utiliza.
Qué aporta: Reduce los niveles de DHT y detiene o ralentiza la caída en alrededor del 90 por ciento de los casos. Límite en las entradas calvas: Ayuda a conservar el pelo existente más que a repoblar las sienes calvas.
Qué aporta: Los factores de crecimiento favorecen la actividad de los folículos existentes y la densidad capilar. Límite en las entradas calvas: Es una medida complementaria que no sustituye las raíces perdidas.
Qué aporta: Trasplanta tu propio pelo resistente a la DHT a las entradas calvas. Límite en las entradas calvas: Es el único método que permite repoblar de forma permanente la zona que ha perdido pelo.
Ambas opciones cumplen funciones distintas: el tratamiento de mantenimiento con medicamentos protege el pelo que ya tienes, mientras que el injerto recupera el que se ha perdido.
Si quieres saber si te conviene una medicación complementaria, consúltalo con tu médico. Así se mantiene un aspecto armonioso a largo plazo y se evita que aparezca una nueva zona sin pelo alrededor del cabello trasplantado.

Para tratar las entradas suelen necesitarse entre 2.000 y 3.500 injertos, según lo marcadas que estén. Unas entradas leves (Norwood 2) requieren entre 2.000 y 2.500, y un retroceso marcado de la línea capilar (Norwood 3), entre 2.500 y 3.500. Por lo general basta una sola sesión.
Un injerto es un grupo natural de raíces con entre uno y cuatro pelos, unos 2,2 de media. El número de injertos depende de cuánto haya retrocedido tu línea capilar. La siguiente tabla toma como referencia las fases de Norwood para darte una estimación realista.
En la gran mayoría de los casos, tratar las entradas requiere entre 2.000 y 3.500 injertos, por lo que normalmente basta una sola sesión. Utilizar unos 2.700 injertos para tratar las entradas y reconstruir la línea capilar es perfectamente habitual. Cantidades mucho mayores, como 5.000 injertos, suelen reservarse para casos de pérdida de cabello mucho más extensa, no para unas entradas aisladas.
Solo hace falta una segunda sesión si en la primera no se disponía de suficiente pelo donante o si la caída sigue avanzando después de la intervención. En esos casos, deben transcurrir al menos seis meses entre ambas intervenciones, tanto para tratar una zona nueva como para aumentar la densidad.
Casi siempre basta con una sesión, y un mayor número de injertos no garantiza un mejor resultado. Si se extrae demasiado pelo de la zona donante, la pérdida de densidad acabará siendo visible (Okochi et al. 2020). Un buen médico extrae solo los injertos que la zona necesita y conserva la reserva de pelo para el futuro (Unger et al. 2013).
La mayoría de las clínicas cobran por injerto. Eso hace que el precio final sea imprevisible, porque no sabes lo que vas a pagar hasta después del recuento. En Elithair, en cambio, el precio se establece según el número de injertos e incluye todos los servicios del paquete, de modo que antes de viajar sabes con claridad cuánto pagarás.
Para el número de injertos que suele requerir el tratamiento de las entradas, el precio oscila entre 3.300 € y 3.600 €, todo incluido.
Por motivos organizativos, el vuelo no está incluido y suele costar entre 100 € y 250 € según la ruta. Las variantes de extracción Zero Shave FUE y FUE manual son opcionales: Zero Shave FUE tiene un suplemento de 500 € y el suplemento de la FUE manual se confirma durante la consulta.
En la mayoría de los casos, la sanidad pública no cubre el injerto capilar de entradas, porque se considera cirugía estética.




La línea capilar es la zona más exigente de todo el tratamiento. Un ángulo incorrecto o un solo injerto mal colocado saltan a la vista. Por eso, el diseño marca la diferencia entre un trasplante que se nota y un resultado de aspecto totalmente natural.
Una línea capilar natural nunca se traza con regla (Shapiro et al. 2013). Presenta curvas suaves, pequeñas irregularidades en zigzag y una zona de transición gradual de entre medio centímetro y un centímetro de profundidad.
Cubrimos esa zona exclusivamente con injertos de un solo pelo, los más finos de la zona donante, para evitar el borde marcado del típico «efecto muñeco». Detrás se colocan los injertos de 2 pelos, que aportan volumen, y más atrás los de 3 y 4 pelos, más gruesos. También respetamos el ángulo de crecimiento natural: en la primera fila, los injertos se colocan casi paralelos al cuero cabelludo, con una inclinación de entre 10 y 15 grados, que aumenta poco a poco en las filas posteriores.
Las sienes son una de las zonas en las que más errores se cometen al tratar a los hombres. Un ligero retroceso en esta zona forma parte del aspecto natural de un rostro masculino. Si se rellena por completo y se crea una línea recta y demasiado baja, el resultado parece poco natural, sobre todo con la edad. En Elithair, el médico diseña personalmente el 100 % de la línea capilar y la adapta a tu edad y a la forma de tu cara. Así, el resultado mantiene un aspecto armonioso durante décadas.
En Elithair, cada tratamiento sigue una secuencia definida: primero, la preparación con el suero NEO FUE® patentado; después, la extracción FUE de los injertos de la parte posterior de la cabeza y, por último, la implantación DHI.
Importante para entenderlo: La FUE se utiliza solo para extraer los injertos, no como una técnica de trasplante independiente. La implantación se realiza mediante la técnica DHI con el CHOI Implanter Pen. La siguiente tabla explica con precisión la función de cada procedimiento.
La preparación en casa se realiza con el suero NEO FUE® patentado. Te lo enviamos junto con el set de dermaroller para que lo apliques en las zonas donante y receptora 7 días antes del tratamiento y de nuevo 1 día antes. Así preparas ambas zonas y favoreces la cicatrización.
Una vez en Estambul, te sometes al Sistema Pre-Test de 6 pasos. Los seis análisis son: electrocardiograma (ECG), análisis de sangre para evaluar el estado de salud general, análisis de sangre para estudiar la caída del pelo, análisis capilar con el escáner TrichoLAB, ecografía del cuero cabelludo (grosor de la piel) y ecografía Doppler (circulación sanguínea). Con los resultados, nuestros médicos elaboran tu plan de tratamiento individual.
Cada valor orienta una decisión concreta: el grosor de la piel y el riego sanguíneo determinan conjuntamente la profundidad de implantación, que es la base para lograr una tasa de arraigo de aproximadamente el 98 %.
Las ventajas de la DHI se aprecian especialmente en la línea capilar. El CHOI Implanter Pen abre el canal y coloca el injerto en un solo paso. El ángulo de inserción se controla durante la implantación: así se logra la inclinación de entre 10 y 15 grados necesaria para que la primera fila tenga un aspecto natural. Cada pelo se puede colocar con precisión, raíz a raíz, y en la zona de transición se consiguen densidades más altas que con técnicas más antiguas.



En las entradas se trata una superficie limitada, así que en la mayoría de los casos no hace falta rapar toda la cabeza.
Normalmente solo se recorta una franja estrecha de la zona donante, que después queda oculta bajo el resto de tu pelo.
Delante, colocamos los injertos directamente entre el pelo que ya tienes.
Nuestra variante de extracción Zero Shave FUE, opcional con suplemento, permite realizar el tratamiento sin rapar ninguna zona, ni la receptora ni la donante. Es posible cuando necesitas menos de 3.500 injertos, como ocurre en la mayoría de los casos de entradas.
Durante el análisis capilar gratuito comprobamos si Zero Shave es una opción para ti. Después podrás consultar los demás detalles con tu asesor personal.
nos envías fotos de tus entradas y nuestros médicos valoran cuántos injertos necesitas y cuál sería el precio. Después acuerdan contigo la fecha que mejor te venga. Todo sin compromiso.
te recogemos en el aeropuerto y te llevamos directamente a la clínica. Allí te sometes a seis análisis: electrocardiograma (ECG), análisis de sangre para evaluar el estado de salud general, análisis de sangre para estudiar la caída del pelo, análisis capilar con el escáner TrichoLAB, ecografía del cuero cabelludo (grosor de la piel) y ecografía Doppler (circulación sanguínea). El grosor de la piel y el riego sanguíneo determinan conjuntamente la profundidad de implantación. Con los resultados se elabora tu plan de tratamiento individual.
Después te llevamos al hotel. Si llegas tarde por la noche, también te llevamos a la clínica para hacer los análisis de sangre; los demás pasos del Sistema Pre-Test se realizan el día 2.

el día del tratamiento, primero diseñamos y dibujamos contigo tu línea capilar, al milímetro y según tus mediciones. Después comienza la intervención, que es ambulatoria, se realiza en un solo día y no requiere anestesia general. La sedación Sleep-Deep dura unos 15 minutos y te permite dormir mientras se aplica la anestesia local. Así, la intervención transcurre con 0 % de dolor. Después estás despierto, pero sin dolor.
El tratamiento dura entre 5 y 8 horas aproximadamente, según el número de injertos que haya que trasplantar. Como parte de nuestro Estándar 5 Médicos, nuestros médicos supervisan tu tratamiento y asumen la responsabilidad en cinco puntos clave.

al día siguiente recibes los cuidados posteriores y pasas la revisión médica en la clínica. Después tomas el vuelo de vuelta.
durante 12 meses, nuestros médicos supervisan la cicatrización a través de la app Elithair. Subes fotos con regularidad y nuestro equipo médico las revisa. Además, la app te envía notificaciones push para recordarte a partir de qué día puedes retomar cada actividad.
Esta cronología muestra cómo evoluciona la cicatrización tras la intervención.
Costras, ligero enrojecimiento e hinchazón en las sienes; puedes volver al trabajo de oficina a partir del día 2 o 3
Las costras se han desprendido; puede persistir un ligero enrojecimiento entre dos semanas y tres meses
los tallos del pelo trasplantado pueden caerse de forma pasajera, pero las raíces permanecen intactas. El shock loss puede aparecer, aunque no ocurre en todos los casos
Empiezan a salir los primeros pelos nuevos y finos en las sienes
Se ve el primer resultado
Resultado final completo y permanente
Densidad máxima
Para tu tranquilidad, te ofrecemos 20 años de garantía por escrito sobre el pelo trasplantado, siempre que se cumpla el seguimiento indicado. Ese pelo procede de la zona donante, que es genéticamente resistente a la DHT, y por eso crece durante toda la vida. La confianza en ese resultado nos permite ofrecerte esta garantía.
Y la clínica no solo se controla a sí misma. La certificación ISO 9001:2015 del TÜV Thüringen supone un control externo que puede comprobarse en cualquier momento. Además, el Ministerio de Sanidad turco inspecciona nuestra clínica una o dos veces al mes, sin previo aviso, y nos ha concedido la autorización para formar a médicos en el ámbito del injerto capilar.
garantía por escrito sobre el pelo trasplantado, siempre que se cumpla el seguimiento indicado
del TÜV Thüringen supone un control externo que puede comprobarse en cualquier momento.
inspecciona nuestra clínica una o dos veces al mes, sin previo aviso
El injerto capilar de entradas es una intervención consolidada y segura. Aun así, informar con honestidad implica explicar también qué puede salir mal y cómo lo evitamos.
con la edad parece poco natural. Lo evitamos con un diseño personalizado, realizado por el médico y adaptado a tu edad.
«Cuernos del diablo»: si se opera demasiado pronto, cuando la caída todavía está activa, llega un momento en que solo quedan las entradas trasplantadas, mientras se sigue perdiendo pelo en la zona de detrás.
En las primeras semanas después del tratamiento, el pelo trasplantado puede caerse de forma pasajera. El shock loss puede aparecer, aunque no ocurre en todos los casos. Es una fase normal del proceso, pero a muchas personas les resulta inquietante.
daña la zona donante de la nuca. Una buena planificación permite extraer solo lo que necesita la zona receptora.
Con una planificación cuidadosa, un asesoramiento honesto y médicos con experiencia, todos estos problemas pueden evitarse sin dificultad.
Por eso, en las mujeres siempre es necesario comenzar con un estudio dermatológico minucioso (Lam 2020).
Las mujeres también pueden notar que la línea capilar retrocede, aunque ocurre con menos frecuencia y requiere una planificación distinta a la de los hombres. En ellas, la línea capilar tiene otra forma: es más baja en el centro y más alta a los lados. Además, la alopecia hereditaria suele manifestarse como una pérdida difusa de densidad en la raya, más que como las entradas habituales en los hombres. Por eso, la posibilidad de recurrir a un injerto depende en gran medida de la causa exacta.
Una información rigurosa debe tener en cuenta que, en las mujeres, el retroceso frontal de la línea capilar también puede indicar una forma de alopecia cicatricial, como la alopecia frontal fibrosante. En esos casos, no está indicado realizar un injerto para las entradas mientras la enfermedad esté activa, porque el mismo proceso puede destruir los folículos trasplantados.
Por eso, en las mujeres siempre es necesario comenzar con un estudio dermatológico minucioso (Lam 2020). Nuestros médicos lo realizan durante el análisis capilar individual.
En Elithair pagas un precio con todo incluido según el número de injertos, no por cada injerto. Para las necesidades habituales de entre 2.000 y 3.500 injertos, el precio oscila entre 3.300 € y 3.600 €. Incluye la intervención, 2 noches en un hotel de 4 estrellas, el traslado VIP desde el aeropuerto, el Sistema Pre-Test de 6 pasos, una sesión de PRP, la revisión médica al día siguiente de la intervención y doce meses de seguimiento supervisado por médicos a través de la app Elithair. La sesión de PRP incluida se realiza en la clínica el mismo día de la intervención. A este importe se suma el vuelo, que suele costar entre 100 € y 250 € según la ruta. Si eliges una variante de extracción opcional, Zero Shave FUE tiene un suplemento de 500 € y la FUE manual tiene un suplemento cuyo importe se confirma durante la consulta.
Depende de cuánto haya retrocedido tu línea capilar. Unas entradas leves (Norwood 2) suelen necesitar entre 2.000 y 2.500 injertos, y un retroceso marcado (Norwood 3), entre 2.500 y 3.500. Para tratar las entradas y reconstruir la línea capilar, una media de unos 2.700 injertos es totalmente habitual y basta una sola sesión. El médico determina el número exacto durante el análisis capilar gratuito, para extraer solo los injertos que necesita la zona y preservar tu zona donante.
Normalmente no. Como en las entradas se trata una superficie limitada, la intervención suele ser posible sin rapar la cabeza entera. Por lo general solo se recorta una franja estrecha de la zona donante, que luego queda tapada por tu propio pelo. Delante, colocamos los injertos directamente entre el pelo que ya tienes. Nuestra variante de extracción Zero Shave FUE, opcional con suplemento, permite realizar el tratamiento sin rapar ninguna zona, siempre que necesites menos de 3.500 injertos. Si es una opción para ti, lo comprobamos en tu análisis capilar gratuito.
No. En Elithair utilizamos el método Sleep-Deep para que vivas la intervención con 0 % de dolor, sin anestesia general ni sus riesgos. Así duermes durante el momento más desagradable: la aplicación de la anestesia local. Después de la intervención, puedes notar una ligera tirantez en el cuero cabelludo durante unos días, que se controla bien con la medicación que te damos.
Tu estancia en Estambul dura tres días. El tratamiento se realiza en un solo día y dura entre 5 y 8 horas aproximadamente, según el número de injertos que haya que trasplantar. Al día siguiente pasas la revisión médica en la clínica y después puedes volver a casa. El resultado visible se va definiendo con el tiempo: durante las primeras semanas, el pelo trasplantado puede caerse de forma pasajera (shock loss). Esto puede ocurrir, aunque no todos los pacientes lo experimentan. A más tardar en el cuarto mes, el pelo vuelve a crecer de forma permanente. El primer resultado se aprecia a los seis meses y el resultado final de la zona frontal, alrededor de los doce meses.
Sí. La línea capilar es la zona más exigente del tratamiento y en Elithair la diseña personalmente el médico, al 100 %. Cubrimos la zona de transición exclusivamente con injertos finos de un solo pelo, colocados con una inclinación de entre 10 y 15 grados. El diseño se adapta a tu edad y conserva un retroceso natural en las sienes, para que el resultado mantenga un aspecto armonioso durante décadas.
Sí. El pelo trasplantado procede de la zona donante de los laterales y la nuca y es genéticamente resistente a la dihidrotestosterona, la hormona que desencadena la alopecia hereditaria. Conserva esa propiedad al trasplantarlo a la frente y las sienes, por lo que no vuelve a caerse y se mantiene incluso diez años después. Te ofrecemos 20 años de garantía por escrito sobre ese pelo, siempre que se cumpla el seguimiento indicado. Lo único que puede cambiar en ese tiempo es el pelo propio no tratado que lo rodea. Por eso, conviene consultar con tu médico si te vendría bien un tratamiento de mantenimiento con medicamentos. Así se mantiene un aspecto armonioso a largo plazo y se evita que aparezca una nueva zona sin pelo alrededor del cabello trasplantado.
Realizamos el injerto capilar en nuestra clínica de Estambul. Como parte de nuestro Estándar 5 Médicos, nuestros médicos supervisan tu tratamiento y asumen la responsabilidad en cinco puntos clave. Además, el Sistema Pre-Test de 6 pasos sirve de base para elaborar tu plan de tratamiento individual. Así recibes una atención que cumple todos los criterios de tratamiento de nuestra clínica de Estambul.
No. El injerto capilar de entradas se considera una intervención estética, por lo que la sanidad pública no cubre sus costes.