Michael - 4.250 injertos
Más de 150.000 tratamientos
en nuestra clínica especializada, certificada conforme a la norma ISO 9001:2015
por TÜV Thüringen.
Un injerto capilar en pelo afro busca un resultado que armonice de forma natural con tus rasgos, sin transiciones visibles. Desde 3.300 € trasplantamos tus propios folículos mediante una extracción adaptada a la curvatura de tus raíces.
Como las raíces del pelo afro crecen curvadas bajo la piel, la intervención exige conocimientos muy específicos. Y antes de nada hay que aclarar la causa, porque no toda caída del pelo debe tratarse con cirugía.
Con nuestro análisis capilar gratuito y sin compromiso valoramos si eres un buen candidato y solo te recomendamos el tratamiento cuando la valoración médica indica que es adecuado para tu caso.

La intervención es viable si la zona donante es estable. Antes se descartan causas como la alopecia por tracción o la CCCA.
Extracción FUE adaptada a la forma curvada de la raíz; implantación DHI con CHOI Implanter Pen, siempre incluida.
Gracias a la estructura del rizo, cada injerto cubre visualmente una superficie especialmente grande.
Anestesia local bajo sedación Sleep-Deep, 0 % de dolor. No quedan cicatrices. La tendencia a los queloides se revisa antes en la historia clínica.
3 días de atención integral en Estambul. Precio todo incluido: de 3.300 € a 3.900 €.
Primer crecimiento a partir del cuarto mes como muy tarde. Resultado final en la zona frontal a los 10–12 meses (coronilla: 15–18 meses). Incluye 20 años de garantía por escrito sobre el pelo trasplantado.
El injerto capilar en pelo afro utiliza tu propio cabello crespo y muy rizado para devolver de forma duradera la densidad a las zonas despobladas. El principio es el mismo que en cualquier injerto capilar profesional: se extraen folículos resistentes a la DHT (dihidrotestosterona) de la zona donante, situada en la parte posterior de la cabeza, y se implantan cuidadosamente en las zonas calvas.
Allí conservan su resistencia natural a la caída hereditaria.
Nuestro tratamiento combina la extracción FUE y la implantación DHI para adaptar el procedimiento a las características del pelo afro. Los folículos se extraen uno a uno con el método FUE, sin dejar cicatrices.
A continuación se emplea la técnica DHI, más delicada: con el CHOI Implanter Pen, la apertura del canal y la implantación se realizan en un solo paso. Esto permite controlar con exactitud el ángulo y la orientación de cada injerto, algo esencial debido a la anatomía particular del pelo rizado.
Por eso, FUE y DHI no son dos opciones entre las que elegir, sino dos fases coordinadas de un mismo proceso que, en Elithair, siempre forma parte del precio todo incluido.
El rizo define el aspecto visible del cabello, pero la característica decisiva se encuentra bajo la superficie. El pelo afro presenta una sección ovalada o elíptica, mientras que la del pelo liso es más bien redonda.
La curvatura característica comienza en las capas más profundas de la piel: una revisión científica de Cloete, Khumalo y Ngoepe (2019) demuestra que se inicia directamente en la base de la raíz. Según la persona, el recorrido del folículo por el tejido puede ir desde un arco suave hasta una espiral cerrada.
Otros estudios microtomográficos del mismo grupo de investigación (2025) clasifican las fibras rizadas según distintos tipos de curvatura. Su conclusión más relevante es que clasificarlas por su origen no resulta fiable: lo decisivo es siempre la estructura individual de cada fibra. Aplicamos ese mismo enfoque al tratamiento, basándonos en el recorrido real de tus raíces.
De ahí se deriva un principio clave en la práctica: en el pelo afro, el ángulo con el que el pelo sale de la piel no indica hacia dónde va la raíz dentro del tejido. Un tratamiento preciso tiene que tener en cuenta exactamente esa curva oculta para extraer los folículos intactos.
El pelo afro posee una característica especial: gracias a la estructura tridimensional del rizo, los cabellos se superponen de forma natural y crean una mayor sensación de volumen.
Como confirma la International Society of Hair Restoration Surgery (ISHRS), en el pelo crespo a menudo basta con menos folículos para cubrir bien el cuero cabelludo.
Para conseguir un aspecto denso, no es necesario recuperar el número original de cabellos, sino cubrir las zonas en las que se transparenta el cuero cabelludo. Por eso, la publicidad que promete porcentajes exactos no resulta seria: está demostrado que el rizo aporta más volumen visual, pero no existe una cifra aplicable a todo el mundo. Para obtener una estimación orientativa, utiliza nuestra calculadora de injertos.
Al mismo tiempo, la planificación exige examinar con atención la parte posterior de la cabeza: los estudios sobre densidad capilar (Loussouarn, 2001) sitúan la densidad folicular media del pelo afro en unos 190 pelos por centímetro cuadrado. Una mayor cobertura visual no implica automáticamente un tratamiento menos extenso: este debe ajustarse con precisión a tu zona donante.
Con el análisis TrichoLAB del Sistema Pre-Test medimos la densidad de raíces en cuatro zonas de tu cuero cabelludo. Así sabemos cuántos injertos puede aportar tu zona donante y cuántos necesita tu plan de tratamiento.
Para que un injerto capilar tenga éxito, es imprescindible identificar con claridad la causa de la caída y comprobar que la zona donante se mantendrá estable a largo plazo. En el pelo afro, este diagnóstico resulta especialmente importante: además de la alopecia hereditaria, existen otras dos formas frecuentes que requieren enfoques de tratamiento completamente distintos.
alopecia androgenética
Línea capilar que retrocede, entradas o pérdida de densidad en la zona superior con una corona de pelo densa.
El caso clásico: como los folículos de la zona donante no son sensibles a la hormona DHT, la intervención se puede planificar con precisión y de forma duradera.
por tensión continuada
Pérdida de densidad en la línea capilar, las sienes o los contornos: justo donde tiran los peinados tirantes.
Mientras el tejido no tenga cicatrices, lo prioritario es liberar la tensión y cuidar el pelo de forma específica. Un injerto solo tiene sentido cuando el proceso está completamente inactivo.
Pérdida de densidad en el centro de la zona superior, a veces con el cuero cabelludo brillante, picor o un ligero escozor.
En la fase activa e inflamatoria no se realiza ningún trasplante. Solo puede plantearse cuando se ha comprobado que ya no existe inflamación y tras valorar claramente la idoneidad del tratamiento.
Caída repentina y extensa, calvas redondas o síntomas asociados poco habituales.
Lo primero es un diagnóstico fundamentado. Sin aclarar la causa, no hacemos ningún injerto.
Esta clasificación es orientativa y no sustituye a una exploración médica. Nuestros médicos determinan si la intervención está indicada en tu caso mediante un análisis detallado del cuero cabelludo (si hace falta, con dermatoscopia o biopsia).
Si la cirugía no es la opción adecuada, existen alternativas menos invasivas: una micropigmentación capilar profesional puede aportar densidad visual a las zonas despobladas mediante pigmentos finos, sin necesidad de pasar por quirófano.
Si aún quedan raíces debilitadas pero activas, un tratamiento con PRP mejora el aporte de nutrientes que reciben. La sesión de PRP incluida en el paquete se realiza en la clínica el día del tratamiento.
La alopecia por tracción aparece cuando las raíces soportan una tensión mecánica durante mucho tiempo. Los desencadenantes típicos son las trenzas muy apretadas, las cornrows, las weaves, las extensiones o los recogidos muy tirantes.
El daño suele aparecer poco a poco en las zonas típicas: la línea frontal, las sienes y los contornos laterales. Los estudios dermatológicos sobre la alopecia por tracción muestran su frecuencia: se detectaron signos en la línea de nacimiento del pelo en el 17,1 % de las escolares y en el 31,7 % de las mujeres adultas examinadas.
La combinación con alisados químicos es especialmente delicada, porque el cabello debilitado se rompe aún más fácilmente cuando está sometido a tensión. Las primeras señales de alarma son una ligera tirantez del cuero cabelludo después de peinarse, enrojecimiento o pequeñas pústulas a lo largo de los contornos. Si prestas atención a estas señales a tiempo, normalmente aún es posible frenar la caída sin cirugía.
En la fase inicial: los folículos están irritados, pero pueden recuperarse por completo. Lo más importante es aliviar la tensión de forma constante con peinados más sueltos y contar con apoyo dermatológico. En esta fase, el pelo suele volver a crecer por sí solo.
En la fase avanzada: si la raíz lleva años dañada y ha sido sustituida por tejido cicatricial, en esas zonas ya no vuelve a crecer pelo. Un injerto solo tiene sentido cuando la tensión ha desaparecido de forma definitiva y el tejido está estable. De lo contrario, los folículos recién implantados también acabarían sucumbiendo a la tensión.
Por eso, un injerto siempre requiere una valoración dermatológica previa y una decisión médica caso por caso (Lam 2020).
Según StatPearls, la alopecia cicatricial centrífuga central (CCCA) afecta aproximadamente a entre el 2 y el 7 % de las mujeres con pelo afro. Se extiende de forma circular desde la raya y suele ir acompañada de picor o escozor. Su causa no reside en los hábitos de peinado, sino principalmente en factores genéticos, como una variante del gen PADI3 (2019).
Para un injerto capilar se aplican criterios médicos estrictos:
Ninguna intervención con inflamación: según DermNet, la enfermedad debe estar bien controlada durante al menos un año antes de la operación.
Mayor riesgo: en el tejido cicatricial, los injertos arraigan peor. Los casos publicados (Callender et al., 2014) y los metaanálisis (Ekelem et al., 2019) muestran buenos resultados en la CCCA inactiva, pero también un porcentaje de fracaso más alto.
Por eso, un injerto siempre requiere una valoración dermatológica previa y una decisión médica caso por caso (Lam 2020). Encontrarás más información sobre la planificación del tratamiento en injerto capilar para mujeres.
Es comprensible preocuparse por los queloides, pero según la literatura especializada son extremadamente raros después de una FUE.
Aunque la piel más oscura presenta una mayor tendencia a formar queloides (estudio en Camerún: ~3,5 %), el riesgo real depende de cómo hayan cicatrizado tus heridas anteriores.
Las revisiones sistemáticas sobre las complicaciones de la FUE (2026) confirman que los queloides casi nunca aparecen con esta técnica, porque los diminutos puntos de extracción cicatrizan sin tensión, a diferencia de lo que ocurre con el método de tira.
Aun así, en la primera consulta valoramos con cuidado si tienes esa tendencia.
En la piel oscura, la irritación puede dejar temporalmente pequeños puntos más claros u oscuros en la zona donante, además de manchas rojizas oscuras.
Para evitar alteraciones pigmentarias postinflamatorias, protegerte del sol es fundamental: durante las dos primeras semanas, cuando salgas, lleva siempre el sombrero protector que te damos.
El diseño de la línea capilar es el elemento estético central de todo injerto. En el pelo afro, la colocación exige especial atención: como el cabello crespo crece en tres dimensiones, una dirección de crecimiento incorrecta destaca mucho más en el conjunto que en el pelo liso.
Por eso, un médico dibuja personalmente el trazado del contorno y lo adapta con exactitud a la forma de tu cara. Así se consigue una línea que resulta natural incluso con el pelo muy corto y con degradados marcados a máquina. El reparto anatómico sigue un principio claro:
se colocan injertos simples cuidadosamente seleccionados para crear una línea suave y natural, sin bordes marcados.
los injertos múltiples, de dos a cuatro pelos, aportan el volumen y la cobertura necesarios.
El resultado es una línea capilar adaptada a ti, que encaja perfectamente con tu aspecto.
Con el método FUE, los injertos se extraen uno a uno de la zona donante con una aguja hueca muy fina. Como las raíces del pelo afro crecen curvadas bajo la piel, un ángulo de entrada rígido y superficial corta fácilmente el folículo (transección).
Los estudios demuestran que la FUE ofrece muy buenos resultados en el pelo crespo: una investigación del Dr. Sanusi Umar (2016) muestra que, con instrumentos adaptados, la tasa de transección baja de más del 60 % a menos del 5 %. Dado que los sistemas robóticos como ARTAS fallan con el pelo rizado, la destreza manual resulta decisiva.
Tal como se describe en el Hair Transplant Forum International (Reyes, 2021), cada tipo de curvatura exige ajustar de forma individual el diámetro de la aguja, el ángulo y la profundidad.
Para extraer las raíces sin dañarlas, apostamos por el máximo control en la extracción: los especialistas de nuestro equipo médico tienen al menos siete años de experiencia en este paso concreto.
Además, reducimos la velocidad del micromotor a solo 100–200 revoluciones por minuto (lo habitual en el mercado son hasta 4.000 r. p. m.) para proteger el tejido circundante.
Un nivel por encima está la extracción manual (FUE manual), en la que cada injerto se extrae a mano, uno a uno. Es opcional y tiene un coste adicional.
Con el método FUE se extraen los injertos; la implantación posterior determina la naturalidad y la densidad del resultado final.
Para ello usamos siempre la moderna técnica DHI con el CHOI Implanter Pen (Choi et al. 1992). Su gran ventaja: la apertura del canal y la colocación del folículo se hacen en un único paso, sin interrupciones.
Este trabajo milimétrico en profundidad, ángulo y orientación es ideal precisamente para la raíz curvada del pelo afro. Como el folículo entra protegido directamente en el cuero cabelludo, no hace falta abrir los canales a mano ni colocar los injertos con pinzas.
El resultado es una dirección de crecimiento que se integra con naturalidad en tu pelo y una implantación realizada exactamente a la profundidad calculada para ti en el Sistema Pre-Test.
Todo empieza con el análisis online gratuito: a partir de tus fotos, nuestros médicos valoran si eres candidato a un injerto capilar, cuántos injertos necesitas y cuál será el precio.
En Estambul, el mismo día de tu llegada, te sometes en la clínica a nuestro Sistema Pre-Test de 6 pasos: electrocardiograma (ECG), análisis de sangre para conocer tu estado de salud general, análisis de sangre sobre la caída del pelo, análisis capilar con el escáner TrichoLAB, ecografía del cuero cabelludo (grosor de la piel) y eco-Doppler (circulación sanguínea). A partir de los resultados, nuestros médicos elaboran tu plan de tratamiento personalizado.
En lugar de estimar la profundidad de implantación, nuestros médicos la calculan a partir del grosor de la piel y la circulación, y la especifican en tu plan de tratamiento. Con una implantación superficial, la tasa de arraigo suele situarse en torno al 60 %; con la profundidad calculada, alcanza aproximadamente el 98 %.
Para realizarte un injerto capilar en pelo afro, pasarás exactamente tres días en Estambul. No tendrás que ocuparte de nada: organizamos toda tu estancia, desde el traslado VIP y las 2 noches en un hotel de 4 estrellas hasta el seguimiento en la clínica.



Para lograr el mejor resultado y hacer que tu estancia en la clínica sea lo más cómoda posible, contamos con dos desarrollos propios:

Nuestro suero NEO FUE® patentado, desarrollado por el Dr. Abdulaziz Balwi, se aplica en casa con el set de dermaroller en las zonas donante y receptora, exactamente 7 días y 1 día antes de la operación. De este modo, ambas zonas quedan preparadas para el tratamiento y se favorece la cicatrización.

Sleep-Deep® elimina por completo el paso más desagradable del injerto: la anestesia local. Con nuestra sedación Sleep-Deep, bajo la supervisión de un anestesiólogo, entras durante unos 15 minutos en un ligero duermevela, de modo que la anestesia local se aplica mientras duermes y el tratamiento transcurre con 0 % de dolor.
En Elithair, los precios todo incluido son los mismos para todos los tipos de pelo, sin recargo por pelo crespo. No cobramos por injerto, sino por tramos de injertos. Las variantes de extracción Zero Shave FUE y FUE manual son opcionales y tienen un coste adicional.
| Injertos | Precio todo incluido |
|---|---|
| hasta 2.000 | 3.300 € |
| hasta 2.500 | 3.400 € |
| hasta 3.000 | 3.500 € |
| hasta 3.500 | 3.600 € |
| hasta 4.000 | 3.700 € |
| hasta 4.500 | 3.800 € |
| desde 5.000 | 3.900 € |
Desde el primer análisis capilar hasta el resultado final, nuestro paquete todo incluido cubre todos los tratamientos médicos, tu alojamiento y todos los traslados en Estambul, sin excepción. Solo las variantes de extracción Zero Shave FUE y FUE manual son opcionales y tienen un coste adicional. El vuelo lo reservas tú, como prefieras (normalmente entre 100 € y 250 €).



Con nuestro Estándar 5 Médicos, nuestros médicos acompañan y supervisan tu tratamiento en cinco momentos clave, desde el primer análisis capilar hasta el control final. Cada fase está en manos de miembros de nuestro equipo médico con al menos siete años de experiencia en ese paso concreto.

Extracción e implantación de los injertos: especialistas de nuestro equipo médico, cada uno especializado en su paso concreto del procedimiento, bajo supervisión médica.
El día del tratamiento, tu equipo quirúrgico fijo se dedica exclusivamente a ti: una rutina decisiva cuando se trabaja con las raíces curvadas del pelo afro.
Nuestra calidad está avalada de forma independiente por
La cicatrización del pelo afro sigue las mismas fases biológicas que la de cualquier otro tipo de cabello. Para resolver tus dudas durante las primeras semanas, resumimos cada paso de forma clara. Así sabrás desde el primer día qué puedes esperar y qué aspectos son importantes.

Durante 12 meses, puedes subir cada mes a la app Elithair fotos de tu evolución; nuestro equipo médico revisa las imágenes y hace un seguimiento de tu cicatrización. Mediante notificaciones push, la app te recuerda a partir de qué día puedes retomar cada actividad.
Muchas otras clínicas ni siquiera mencionan en su web los cuidados posteriores específicos del pelo rizado y crespo. Durante los primeros 11 días, la cicatrización debe tener prioridad sobre tu rutina habitual: sigue estrictamente el calendario médico de lavados.
A partir del día 12 vuelves a tu rutina de siempre. Para el pelo crespo, los dermatólogos suelen recomendar un lavado suave semanal y fundas de almohada o pañuelos de seda para dormir.
Para el corte, el peinado y cubrirte la cabeza, estos son los plazos:
| Qué | A partir de cuándo |
|---|---|
| Cubrirte la cabeza | Durante los primeros 14 días, solo el sombrero de la clínica: nada de durag ni de pañuelos ajustados. Se lleva con sol directo, polvo y a partir de 24 °C; a partir de 40 °C, durante un mes. |
| Tijera | Zona donante, después de 1 semana; zona receptora, después de 2 semanas. |
| Máquina de cortar el pelo | Zona donante, después de 2 semanas; zona receptora, después de 1 mes. |
| Cuchilla y rapado al cero | Zona donante, después de 2 semanas; zona receptora, después de 3 meses. |
| Secador | Mes 1: nada; mes 2: solo aire frío; a partir del mes 3: sin restricciones. |
| Alisado | Después de 3 meses. |
| Peinado en la zona donante y la zona receptora | Zona receptora, después de 6 meses; zona donante, después de 1 mes; pelo existente fuera de la zona, después de 2 semanas. |
| Peluca | Después de 6 meses. |
Las raíces recién implantadas son extremadamente sensibles a la tensión. Las trenzas apretadas, las weaves, las extensiones y los alisados químicos están prohibidos durante los primeros meses para evitar una alopecia por tracción. En adelante, hazte siempre las trenzas sueltas y da descansos a tu cuero cabelludo.
La decisión de someterse a un injerto capilar no se toma de la noche a la mañana. Sin embargo, en el pelo afro también es importante actuar a tiempo: cuanto antes se aclare la causa, más raíces propias podrán conservarse, sobre todo si la caída se debe a la tensión. El tejido cicatrizado no puede recuperarse más adelante.
Tu análisis capilar gratuito te da claridad desde el primer momento. Como el resultado final tarda unos 10–12 meses, cada mes que ganas adelanta también el resultado que buscas.

Y si hay motivos médicos que desaconsejan intervenir de inmediato, como una irritación, te lo decimos con claridad.
Trustpilot 4,7Trustpilot: 4,7 de 5 estrellas
ProvenExpert4,84ProvenExpert: 4,84 de 5 estrellasMás de 150.000 tratamientos respaldan la sólida experiencia médica de Elithair.
Los especialistas de nuestro equipo médico y nuestros médicos conocen al detalle las particularidades del pelo rizado y adaptan cada paso con precisión.
Para nosotros, lo que cuenta no es el número de injertos, sino lo que ves en el espejo: una línea capilar armoniosa y un pelo denso que, en forma y dirección, se integra con total naturalidad en el tuyo.
Sí. El pelo afro se puede trasplantar y el proceso es el mismo que con cualquier otro tipo de pelo: extracción FUE de la zona donante e implantación DHI en la zona receptora (Umar et al. 2023). La diferencia está en la ejecución: como la raíz está curvada dentro del tejido, la extracción tiene que seguir ese recorrido (Rogers et al. 2014). El requisito es que la causa de tu caída esté aclarada y que tu zona donante sea estable.
La extracción exige más experiencia, porque el ángulo con el que el pelo emerge de la piel no revela el recorrido de la raíz por debajo. Sin embargo, con un procedimiento adaptado, la tasa de raíces seccionadas se mantiene dentro del rango habitual. En Elithair, la extracción la realizan exclusivamente miembros del equipo médico con al menos siete años de experiencia en este paso, a 100–200 revoluciones por minuto.
El pelo crespo cubre visualmente más superficie por injerto que el liso, por lo que el mismo número de injertos parece más abundante. No existe un porcentaje fiable para ello, y la mejor cobertura no es motivo para planificar menos injertos de forma generalizada. Cuántos necesitas depende de la superficie afectada y de tu zona donante, y lo determinamos sin compromiso en el análisis capilar.
Sí. Se trasplanta tu propia raíz con todas sus características. La curvatura, el grosor y el color se mantienen, porque el rizo se forma en la propia raíz y no depende del lugar en el que esté.
Depende de la fase. Mientras las raíces estén irritadas pero sin cicatrices, la cirugía no es el camino adecuado. En ese caso, lo importante es acabar definitivamente con la tensión y recibir tratamiento dermatológico, porque en esta fase el pelo a menudo vuelve a salir. Si la zona tiene cicatrices y lleva tiempo sin cambios, un injerto puede llegar a plantearse. Esa valoración la hace un médico después de examinarte.
No durante la fase activa e inflamatoria, porque la enfermedad también afectaría a las raíces trasplantadas. La fuente de referencia DermNet establece como requisito que la enfermedad haya estado bien controlada durante al menos un año, y la literatura especializada señala que las raíces arraigan peor en el tejido cicatricial. Por eso, el primer paso es siempre una valoración dermatológica; después, se toma una decisión caso por caso.
No necesariamente. Lo determinante son tus antecedentes personales y familiares: si cicatrices anteriores, perforaciones en las orejas o heridas quirúrgicas han cicatrizado de forma abultada. Según la literatura especializada, los queloides después de una FUE son extremadamente raros, entre otras cosas porque no queda ninguna herida suturada sometida a tensión. Revisamos tus antecedentes antes de confirmar el tratamiento y, si hay dudas, te lo desaconsejamos.
El alisado no excluye el tratamiento, pero es un punto que hay que revisar en el análisis capilar: la combinación de alisado y tensión es un factor de riesgo demostrado de alopecia por tracción, así que hay que aclarar la causa de tu caída. Después del tratamiento, puedes volver a alisarte el pelo a los tres meses como pronto; si eso también vale para los alisados químicos, coméntalo antes con tu equipo de tratamiento.
Por lo general, sí; si llevas el pelo afro corto, ya suele tener la longitud habitual para el tratamiento. El procedimiento sin rapar con Zero Shave FUE es una opción para tratamientos de menos de 3.500 injertos y tiene un recargo de 500 €. No es necesario llevar media melena ni el pelo largo. En el análisis capilar valoramos si es adecuado para tu tipo de pelo.
Si durante los primeros 14 días necesitas cubrirte la cabeza, usa exclusivamente el sombrero de la clínica. Nuestro plan de cuidados no menciona por separado las trenzas, las cornrows ni las extensiones, pero la pauta está clara: durante los primeros meses, nada de tensión sobre la zona tratada, y a los seis meses ya puedes volver a peinar la zona receptora. Qué peinado puedes llevar y a partir de cuándo lo hablas con tu equipo de tratamiento.
La zona donante se puede cortar con tijera a la semana y con máquina a las dos semanas. En la zona receptora, el plazo es de dos semanas para la tijera y de un mes para la máquina. El rapado al cero con cuchilla en la zona receptora es posible a los tres meses. Durante los seis primeros meses no deberías cortarte la zona donante por debajo de un centímetro.
En Elithair, en Estambul, pagas entre 3.300 € y 3.900 €, con un precio todo incluido según el tramo de injertos: todo está incluido salvo el vuelo. Zero Shave FUE y FUE manual son opcionales y tienen un coste adicional. Entre otras cosas, se incluyen la implantación DHI, el suero NEO FUE®, la sedación Sleep-Deep, el Sistema Pre-Test para tu plan de tratamiento personalizado, 2 noches en un hotel de 4 estrellas, los traslados, una sesión de PRP y doce meses de seguimiento con la app. La sesión de PRP incluida se realiza en la clínica el día del tratamiento.