Cuando se cae el pelo después de un trasplante capilar, casi siempre se confunden dos fenómenos distintos. En el shedding, el injerto desprende el tallo visible del pelo, mientras que la raíz permanece en el cuero cabelludo y al cabo de unos meses hace crecer un pelo nuevo. El verdadero shock loss tras el trasplante capilar afecta en cambio al pelo propio circundante y es poco frecuente: en un análisis de 621 pacientes intervenidos con FUE apareció en el 3,7 por ciento de los casos (Okochi et al., Aesthetic Plastic Surgery 2024). Este artículo ordena la caída del cabello tras el trasplante capilar semana a semana y mes a mes.
Lo esencial en pocas palabras
- ✓Por regla general, ni el shedding ni un shock loss necesitan tratamiento: en la mayoría de los pacientes el crecimiento se reanuda por sí solo al cabo de unos tres a seis meses (StatPearls)
- ✓El verdadero shock loss del pelo propio es poco frecuente (3,7 por ciento en 621 pacientes, Okochi et al. 2024) y afecta a las mujeres con mucha más frecuencia que a los hombres
- ✓Los claros a los seis meses no son el resultado definitivo: el resultado suele madurar hasta el mes 12 y, en zonas implantadas con alta densidad y en la parte superior de la cabeza, en ocasiones hasta los meses 15 a 18
- ✓Si el pelo vuelve a caerse uno o dos años después, detrás suele estar la predisposición genética que avanza en la zona no trasplantada, no el injerto
El índice muestra dónde encontrar cada cosa. Después entramos en detalle fase por fase, desde la segunda semana hasta el segundo año.
Resumen
- Pérdida de pelo tras la intervención: ¿qué hay detrás?
- Diferencia: ¿shedding de los injertos o verdadero shock loss?
- Causas
- ¿Es normal que se caiga el pelo?
- ¿Cuánto dura la caída del pelo tras un trasplante capilar?
- Claros a los 6 meses: la curva de crecimiento hasta el resultado final
- Shock loss en la zona donante
- Soluciones y consejos para favorecer el crecimiento del pelo
- ¿Cuándo hay que preocuparse?
- Caída del pelo dos años después del trasplante capilar: qué hay detrás
- Trasplantes capilares con éxito: la paciencia merece la pena
- Preguntas frecuentes sobre el shock loss y la caída del cabello tras el trasplante capilar
- Conclusión: un proceso natural
- Fuentes y aviso médico
Pérdida de pelo tras la intervención: ¿qué hay detrás?
La caída del cabello tras el trasplante capilar es lo habitual durante las primeras semanas y no es señal de un mal resultado. Muchos pacientes notan, algunas semanas después de la intervención, una mayor pérdida de pelo. El llamado «shock loss» es una reacción conocida y, en la mayoría de los casos, transitoria del cuero cabelludo. Puede afectar tanto a la zona receptora como a la donante y está directamente relacionada con el proceso de cicatrización y adaptación de los folículos pilosos.
Para situar su propia evolución entran en juego exactamente tres posibilidades: el desprendimiento de los tallos trasplantados, una caída transitoria del pelo propio circundante y, mucho más raramente, la pérdida mecánica de un injerto durante los primeros días. Cuál de ellas se da lo determinan el momento en que ocurre y el aspecto del pelo caído.
Caída normal del cabello
En el caso de la caída del cabello tras el trasplante capilar se trata con frecuencia de un proceso fisiológico:
- Los folículos trasplantados entran temporalmente en una fase de reposo
- La caída suele comenzar dentro de las primeras 2 a 8 semanas
- Las raíces permanecen intactas; solo se caen los pelos visibles
- El nuevo crecimiento comienza por regla general al cabo de unos meses
Este proceso se considera inofensivo y forma parte de la regeneración natural.
Caída problemática del cabello
En casos más raros, la pérdida de pelo puede apuntar a factores que conviene vigilar de cerca:
- Afecta sobre todo al pelo propio no trasplantado del entorno de las zonas tratadas
- La caída en la zona donante puede indicar una sobreextracción o una cicatrización alterada
- Pérdida de pelo prolongada y en forma de placas
- Inflamaciones o infecciones acompañantes del cuero cabelludo
En estos casos es razonable una revisión médica especializada para valorar con precisión la evolución de la cicatrización.
¿Con qué frecuencia se produce la pérdida de pelo tras un trasplante de pelo propio?
La frecuencia con la que se produce la pérdida de pelo tras un trasplante de pelo propio depende de a cuál de los dos fenómenos nos refiramos. El shedding de los pelos trasplantados afecta a la mayoría de los pacientes y la literatura especializada lo describe como una parte prácticamente normal de la cicatrización, aunque sin un porcentaje fiable (Goldin et al., Hair Transplantation, StatPearls NBK547740).
El verdadero shock loss tras el trasplante capilar, es decir, la caída transitoria del pelo propio circundante, es en cambio poco frecuente: en el mayor análisis disponible hasta la fecha, con 621 pacientes intervenidos con FUE, se situó en el 3,7 por ciento (Okochi et al., Aesthetic Plastic Surgery 2024). El siguiente apartado separa con claridad ambos procesos y responde directamente a la pregunta que casi todos los pacientes se hacen tras el primer lavado: ¿es shedding o he perdido un injerto?
Diferencia: ¿shedding de los injertos o verdadero shock loss?
El shedding y el shock loss son dos procesos distintos tras un trasplante capilar: en el shedding se cae el tallo de los pelos trasplantados y la raíz permanece en el cuero cabelludo; en el shock loss, el pelo propio circundante entra temporalmente en fase de reposo. Quien distingue ambos casos vive su propia evolución con mucha más calma.

Shedding de los pelos trasplantados: lo habitual
El shedding tras el trasplante capilar afecta a la mayoría de los pacientes. Durante la intervención, el folículo trasplantado se separa de su riego sanguíneo y pasa después a la fase de reposo (telógena). El tallo visible se desprende y la raíz permanece en su nuevo emplazamiento.
La base de datos especializada StatPearls describe así el proceso: el desprendimiento de los pelos implantados comienza pocos días después de la intervención y pueden pasar varios meses hasta que vuelvan a crecer (Goldin et al., StatPearls NBK547740). El grueso se concentra normalmente entre las semanas 2 y 8. Cómo se relacionan la fase de reposo y la de crecimiento lo explica el artículo sobre el ciclo capilar.
Pregunta frecuente: ¿de golpe o poco a poco? El shedding se reparte casi siempre a lo largo de varias semanas. Lo típico es una evolución que aumenta lentamente, con pelos sueltos en la almohada y en la toalla, un punto álgido entre las semanas 4 y 8 y un final hacia la semana 10. Una caída concentrada en un solo día es la excepción, aunque ocurre, y por sí sola no es una señal de alarma.
Verdadero shock loss del pelo propio: la excepción
El verdadero shock loss es un efluvio transitorio del pelo que rodea la zona tratada, es decir, del pelo propio. Una revisión de 2026 señala como desencadenantes el traumatismo quirúrgico, la inflamación perifolicular, un riego sanguíneo local insuficiente y los principios activos vasoconstrictores de la anestesia local (Romera de Blas et al., Frontiers in Medicine 2026).
Reaccionan con especial sensibilidad los pelos que ya están afinados por la predisposición genética. Según la experiencia clínica, un shock loss se recupera a lo largo de varios meses, porque los folículos no se pierden, solo cambian de fase. Precisamente eso hace que al principio sea difícil distinguirlo de una caída progresiva.
El siguiente resumen compara los tres procesos que se perciben como «caída del cabello» tras un trasplante capilar: el shedding de los injertos, el verdadero shock loss del pelo propio y la pérdida definitiva de un injerto. Se comparan el pelo afectado, el margen temporal, la frecuencia documentada y la necesidad de actuar.
| Característica | Shedding de los injertos | Verdadero shock loss | Pérdida definitiva del injerto |
|---|---|---|---|
| Qué se cae | el tallo de los pelos trasplantados | el pelo propio circundante | no se cae nada, el injerto no arraiga |
| Raíz del pelo | permanece en el cuero cabelludo | permanece, el folículo está en fase de reposo | el folículo no ha arraigado |
| Margen temporal típico | semanas 2 a 8 | semanas 2 a 12 | se aprecia solo a partir de los meses 6 a 12 |
| Frecuencia | afecta a la mayoría de los pacientes, sin cifras fiables en la literatura | 3,7 % en 621 pacientes con FUE, mujeres alrededor del 21 % (Okochi et al. 2024) | casos aislados, sin cifras fiables |
| Evolución | nuevo crecimiento a partir de los meses 3 a 6 | según la experiencia clínica, se recupera a lo largo de varios meses | no se recupera |
| Qué hacer | nada, esperar | revisión de seguimiento en caso de duda | valoración médica a partir del mes 12 |
¿Es shedding o he perdido un injerto?
Si un pelo caído forma parte del shedding normal o es un injerto perdido puede deducirse del propio pelo y del momento. Un pelo en fase de reposo se desprende con un extremo corto, en forma de maza y sin pigmento, formado por queratina endurecida, sin vaina radicular y sin sangrado en el cuero cabelludo (DermNet, Telogen effluvium).
Lo decisivo es el tiempo. Un estudio sobre el anclaje de los injertos comprobó que la tracción del pelo en los días 1 y 2 provocaba la pérdida del injerto, pero ya no a partir del día 6, y que en el grupo estudiado todos los injertos estaban firmes a partir del día 10 (Bernstein y Rassman, Dermatologic Surgery 2006, PMID 16442039). El servicio de salud británico NHS sitúa esa fase insegura en los primeros 14 días.
Al cabo de unos 10 a 14 días, por tanto, la pérdida mecánica de un injerto es prácticamente imposible. Lo que se caiga después es, con toda probabilidad, shedding. Hasta entonces la regla es: no rascarse, no frotar y no manipular las costras.

La siguiente comprobación visual resume cómo distinguir ambos casos en el día a día: por el propio pelo caído, por el cuero cabelludo que hay debajo, por el momento y por la causa.
| Característica | Apunta a shedding (lo habitual) | Apunta a un injerto perdido (poco frecuente) |
|---|---|---|
| Qué tiene en la mano | un tallo de pelo limpio, a menudo con un pequeño engrosamiento blanquecino de queratina en el extremo | un pelo con tejido adherido |
| Cuero cabelludo en esa zona | sin alteraciones, sin sangrado | sangrado puntual justo después del incidente |
| Momento | a partir de la semana 2, sobre todo entre las semanas 4 y 8 | prácticamente solo en los primeros días, a partir de los días 10 a 14 los injertos están firmes |
| Causa | ocurre por sí solo, también al lavar con cuidado | un incidente mecánico: rascarse, frotar, un golpe |
| Significado | la raíz permanece en el cuero cabelludo y el pelo vuelve a crecer | ese injerto concreto no vuelve a crecer |
| Qué hacer | nada, seguir como siempre | no manipular la zona, si se repite varias veces informar a la clínica |
Estas características se basan en conocimientos clínicos establecidos sobre la morfología de los pelos telógenos y sobre el arraigo de los injertos, no en un estudio que haya investigado exactamente esta distinción. Si hay varios incidentes o dudas, enviar una foto a la clínica que le ha tratado es la vía más rápida.
¿Con qué frecuencia aparece el shock loss? La evidencia en 2026
La frecuencia del verdadero shock loss tras un trasplante capilar solo la responde hoy por hoy un único estudio de cierto tamaño. Okochi y sus colegas analizaron a 621 pacientes tras una Follicular Unit Excision y encontraron un efluvio transitorio en la zona receptora en el 3,7 por ciento: alrededor del 1,6 por ciento en hombres y alrededor del 21 por ciento en mujeres (Aesthetic Plastic Surgery 2024, PMID 37816944).
Esta cifra es la mejor disponible, pero no es un dato de frecuencia generalizable: se trata de un análisis retrospectivo de un único centro, es decir, de nivel de evidencia IV. Una revisión de 2026 indica para el efluvio en la zona receptora un rango del 0,15 al 15 por ciento, que procede de ese mismo trabajo (Romera de Blas et al., Frontiers in Medicine 2026).
Efluvio transitorio en la zona receptora, 621 pacientes con FUE
Todos los pacientes · 3,7 % (23 de 621)
Hombres · alrededor del 1,6 % (9 de 554)
Mujeres · alrededor del 21 % (14 de 67)
Fuente: Okochi H. et al., Aesthetic Plastic Surgery 2024;48(7):1258–1263, PMID 37816944. Limitación: centro único, retrospectivo, nivel de evidencia IV. El sexo fue el único factor de riesgo significativo (odds ratio 30,18).
Por qué en internet circulan cifras mucho más altas sobre el shock loss
Los porcentajes elevados sobre la frecuencia del shock loss que circulan en foros y en páginas de clínicas no se sostienen en la literatura especializada. Surgen de una confusión: el shedding normal de los pelos trasplantados se suma al verdadero shock loss del pelo propio en una única cifra.
Así, un proceso que aparece en la mayoría de los pacientes y no deja consecuencias se mezcla con una reacción poco frecuente que la literatura cifra en el 3,7 por ciento (Okochi et al. 2024). Para su propia evolución cuenta sobre todo una pregunta: ¿está afectado solo el pelo trasplantado o también el pelo propio de alrededor?
Factores de riesgo: por qué el shock loss afecta más a las mujeres
El único factor de riesgo estadísticamente significativo para el shock loss en el análisis de Okochi et al. (2024) fue el sexo. Las mujeres presentaron un efluvio transitorio con mucha más frecuencia, alrededor del 21 por ciento, frente a en torno al 1,6 por ciento de los hombres, con una odds ratio de 30,18 (intervalo de confianza del 95 por ciento: 9,43 a 96,55).
Como explicación se barajan varios puntos, ninguno confirmado: en las mujeres es más frecuente densificar entre el pelo ya existente, la zona de destino contiene más pelos ya afinados y estos reaccionan con mayor sensibilidad al estímulo de la intervención. Es una hipótesis explicativa, no una causa demostrada.
De ahí no se deduce ninguna recomendación en contra del trasplante capilar en mujeres. Lo razonable es abordar el tema en el estudio previo, documentar la densidad de partida y hacer un seguimiento más estrecho de la evolución. En qué se diferencian la caída femenina y la masculina lo explica el artículo sobre la alopecia androgenética.
Valoración desde la revisión de seguimiento
En las revisiones de seguimiento, el hallazgo más frecuente con diferencia durante los primeros meses es el shedding de los pelos implantados, no un verdadero shock loss del pelo propio. Por eso, clínicamente lo decisivo es una única pregunta: ¿está afectado también el pelo propio circundante? Solo en ese caso resulta difícil distinguirlo al principio de una caída androgenética progresiva, y solo en ese caso es realmente necesaria una valoración de la evolución con fotos de partida.
Causas

Existen varios motivos por los que puede producirse una caída del cabello tras un trasplante de pelo propio. En la mayoría de los casos se trata de un proceso normal y transitorio, estrechamente ligado al ciclo capilar natural y a la cicatrización del cuero cabelludo.
Shock loss
Detrás de la caída del cabello tras el trasplante capilar hay un único mecanismo que puede afectar a dos grupos de pelo distintos. Durante la intervención, el folículo se separa de su riego sanguíneo o se irrita por el traumatismo quirúrgico y pasa entonces a la fase de reposo (fase telógena). Al cabo de semanas o meses vuelve a la fase de crecimiento (fase anágena), en la que se forma pelo nuevo.
En los pelos trasplantados este cambio de fase es lo habitual y se denomina shedding: el tallo se cae, la raíz permanece. En cambio, se habla de verdadero shock loss cuando reacciona también el pelo propio circundante. Este caso es poco frecuente y en el análisis de Okochi et al. (2024) se situó en el 3,7 por ciento de 621 pacientes.
Estrés para el cuero cabelludo: la carga mecánica durante la intervención
Durante la intervención, el cuero cabelludo soporta una carga mecánica tanto en la zona donante como en la receptora. Esa carga puede afectar también a folículos vecinos no trasplantados. Como reacción puede producirse una caída temporal que, en el transcurso de la cicatrización, suele revertir por completo.
Otros factores: errores de cuidado e influencias externas
También hay factores externos que pueden favorecer la caída del pelo tras la intervención:
- Cuidados posteriores insuficientes o incorrectos, por ejemplo por una higiene agresiva o una irritación mecánica
- Factores de estilo de vida como el estrés, el tabaco o una alimentación desequilibrada
- Riego sanguíneo alterado del cuero cabelludo durante la fase de cicatrización
Estas influencias explican por qué una evolución puede ser más irregular que otra. Lo que no explican es cuál es el riesgo en cada caso concreto. El siguiente apartado aclara qué está documentado al respecto y qué no.
Qué factores influyen en el riesgo (y cuáles no)
En el riesgo de shock loss tras un trasplante capilar solo se puede influir de forma limitada, porque el estímulo sobre el cuero cabelludo forma parte de la propia intervención. Hasta ahora está documentado exactamente un factor: el sexo, con una odds ratio de 30,18 en detrimento de las mujeres (Okochi et al. 2024).
Un segundo punto afecta a la situación de partida. StatPearls recomienda que, con más de un 15 por ciento de pelos miniaturizados en la zona receptora, se estabilice con medicación entre 6 y 12 meses antes de la intervención, porque un grado alto de miniaturización aumenta el riesgo de un shock loss que, en determinadas circunstancias, puede ser permanente (StatPearls NBK547740).
También la densidad de implantación está bajo sospecha. Una serie de casos con 28 pacientes describe un efluvio inmediato y en forma de bandas en relación con una densidad alta, de 50 a 70 unidades foliculares por centímetro cuadrado (Mir-Bonafé et al., Actas Dermo-Sifiliográficas 2023). Una serie de casos no demuestra una frecuencia, solo señala una posible relación.
Muchos pacientes preguntan si la caída del pelo en la parte posterior de la cabeza se debe a las inyecciones de anestesia. Eso no se ha investigado. Es plausible, porque la revisión de Romera de Blas et al. (2026) menciona entre los factores del efluvio los principios activos vasoconstrictores y un riego local insuficiente. Aun así, la solución tumescente no puede presentarse como causa demostrada.
Sobre la influencia de la técnica de extracción, del número de injertos o del tamaño de la sesión en la frecuencia del shock loss no existen datos comparativos fiables. Quien promociona una técnica como protección frente al shock loss va más allá de lo que dicen los datos. Lo que queda: un estudio médico previo en el que se valoren la miniaturización y la densidad, una densidad planificada de forma realista y paciencia durante la evolución.
¿Es normal que se caiga el pelo?
Sí, la caída del cabello tras el trasplante capilar durante las primeras semanas es completamente normal y forma parte del proceso natural de cicatrización. El llamado shock loss, cuando aparece, suele producirse dentro de las primeras 2 a 8 semanas tras la intervención. En ese periodo se caen los pelos trasplantados, mientras que las raíces permanecen intactas en el cuero cabelludo y se preparan para la siguiente fase de crecimiento.
¿Cuándo empieza el nuevo crecimiento?
El nuevo crecimiento del pelo suele comenzar al cabo de 3 a 6 meses aproximadamente, tal y como lo describe también la base de datos especializada StatPearls para el periodo posterior a un shock loss (NBK547740). Al principio los pelos nuevos aparecen más finos e irregulares y solo con los meses ganan fuerza y densidad. La evolución completa hasta el resultado final la muestra el siguiente apartado, mes a mes.
No es normal, en cambio, una caída que se extienda más allá de la zona tratada, que aumente a partir del mes 6 o que vaya acompañada de signos de inflamación. Ante cambios así conviene consultar pronto con la clínica que le ha tratado.
¿Cuánto dura la caída del pelo tras un trasplante capilar?

Caída del pelo en las primeras semanas
Tras un trasplante capilar puede aparecer el llamado shock loss, normalmente dentro de las primeras dos a ocho semanas. Los pelos trasplantados se caen temporalmente porque los folículos pasan a una fase de reposo (fase telógena). Se trata de un proceso normal y, por regla general, no es motivo de preocupación: las raíces se mantienen y al cabo de un tiempo empiezan a crecer de nuevo.
La evolución en el tiempo: de la semana 1 al mes 18
La evolución tras un trasplante capilar es individual, pero suele seguir un patrón similar: shedding entre las semanas 2 y 8, nuevo crecimiento a partir de los meses 3 a 6 y valoración del resultado a partir del mes 12.
- A partir de unos 3 meses: Empiezan a crecer los primeros pelos finos, a menudo todavía muy delgados
- Al cabo de unos 6 meses: El pelo gana densidad y grosor de forma visible, es un estado intermedio y no el resultado final
- Entre 9 y 12 meses: El crecimiento está prácticamente completado y los pelos trasplantados alcanzan su estructura natural
- Entre 12 y 18 meses: En la parte superior de la cabeza y en las zonas implantadas con alta densidad, el diámetro y la pigmentación del pelo siguen aumentando
La información para pacientes del NHS británico indica el mismo orden de magnitud: el pelo nuevo aparece por regla general al cabo de unos cuatro meses y el resultado completo, entre los 10 y los 18 meses. StatPearls recomienda a las clínicas un seguimiento con documentación fotográfica durante 6 a 12 meses, hasta que los injertos hayan madurado (StatPearls NBK547740).
La siguiente tabla detalla esa evolución mes a mes: qué se ve en cada momento, qué ocurre en el folículo y si el hallazgo forma parte de la evolución normal. La zona donante aparece como fila propia al final.
| Momento | Qué se ve | Qué ocurre en el folículo | ¿Normal? |
|---|---|---|---|
| Semana 1 | costras, enrojecimiento, pelos implantados cortos | cicatrización de la herida, los injertos se anclan | sí |
| Semanas 2 a 4 | se caen los primeros pelos trasplantados, las costras se desprenden | los folículos implantados pasan a la fase de reposo (telógena) | sí |
| Semanas 4 a 8 | punto álgido del shedding, la zona parece más vacía que justo después de la intervención | fase de reposo, las raíces permanecen en el cuero cabelludo | sí |
| Mes 3 | normalmente aún apenas hay cambios visibles, posibles primeros pelillos finos | paso a la fase de crecimiento (anágena), no sincronizado | sí |
| Meses 4 a 5 | aparecen pelos finos, claros y cortos de forma irregular | crecen nuevos tallos, todavía de poco diámetro | sí |
| Mes 6 | aumento visible, a menudo todavía con claros y zonas ralas | una parte de los folículos aún no ha arrancado | sí, expresamente un estado intermedio |
| Mes 9 | bastante más densidad, el pelo se vuelve más grueso y oscuro | maduración del diámetro y de la pigmentación | sí |
| Mes 12 | por regla general, el resultado ya se puede valorar | la mayoría de los folículos ya están en crecimiento | momento de valoración |
| Meses 15 a 18 | último aumento, sobre todo en la parte superior de la cabeza y en las zonas densas | maduración restante | sí |
| Zona donante | la zona rapada se cubre entre las semanas 2 y 6, un efluvio se recupera a lo largo de 3 a 6 meses | cicatrización de los puntos de extracción, cambio de fase de los pelos vecinos | sí |
Por qué la paciencia es decisiva
Muchos pacientes se inquietan cuando la caída del cabello tras el trasplante capilar se prolonga o cuando el crecimiento parece al principio irregular. En la mayoría de los casos no es indicio de un problema, sino expresión del ciclo capilar natural: los folículos no arrancan de forma sincronizada, sino repartidos a lo largo de meses.
Por eso el resultado no se puede valorar de forma definitiva antes del mes 12 y por eso cualquier balance intermedio anterior a ese momento es solo una instantánea. Unos cuidados posteriores constantes acompañan la evolución, pero no la aceleran.
Claros a los 6 meses: la curva de crecimiento hasta el resultado final
Los claros seis meses después del trasplante capilar no son el resultado definitivo. A los seis meses aproximadamente se ve un estado intermedio, y la densidad y el diámetro del pelo siguen aumentando hasta el mes 12, en la parte superior de la cabeza y en las zonas implantadas con alta densidad en ocasiones hasta los meses 15 a 18. El NHS indica de 10 a 18 meses para el resultado completo.
No existe una cifra fiable sobre qué porcentaje del resultado es visible a los seis meses. Ni StatPearls, ni el NHS, ni la revisión de 2026 mencionan una proporción así. Afirmaciones como «la mitad a los seis meses» proceden del marketing de las clínicas, no de estudios.

Por qué el mes 6 engaña a la vista
La impresión a los seis meses engaña por tres motivos. Primero, los folículos no arrancan a la vez, sino repartidos a lo largo de meses. Segundo, los pelos nuevos son al principio finos, claros y cortos, por lo que cubren peor. Tercero, el diámetro y la pigmentación solo aumentan más adelante.
En la práctica esto significa que dos zonas con el mismo número de pelos crecidos pueden parecer completamente distintas en densidad solo porque los pelos tienen distinto grosor. La capacidad de cobertura depende del diámetro del pelo, no solo de la cantidad.
El crecimiento irregular es un patrón, no un fallo
Un crecimiento desigual, a parches, entre los meses 4 y 8 es lo normal, porque los folículos arrancan de forma asíncrona. Las zonas que salen primero suelen ser la línea frontal y las sienes. La parte superior de la cabeza y la coronilla, según la experiencia, van más rezagadas, lo que refuerza la sensación de un claro en la zona posterior.
Mientras haya actividad en todas las zonas, una imagen desigual no indica ningún problema. Solo llama la atención cuando una zona permanece completamente vacía durante meses mientras las zonas vecinas crecen de forma visible.
El bache de los meses 2 a 4: entre especialistas, la «ugly duckling phase»
Si en la zona de destino quedaba todavía mucho pelo propio, la impresión visual entre los meses 2 y 4 puede ser temporalmente peor que antes de la intervención. Entre los cirujanos capilares, ese bache se conoce como «ugly duckling phase», la fase del patito feo. El pelo trasplantado se ha desprendido, el pelo propio ha reaccionado al estímulo y el pelo nuevo todavía no está ahí. Es incómodo, pero no es un retroceso.
De cara al trabajo, esta fase se puede planificar: la intervención se nota sobre todo durante las dos o tres primeras semanas, y el bache intermedio es una cuestión de densidad y se aprecia menos con el pelo corto. Qué está permitido en cada semana lo detalla día a día la guía sobre el comportamiento tras el trasplante capilar.
Granitos donde asoman los pelos nuevos
Las pústulas inflamadas aisladas entre los meses 2 y 6 aparecen casi siempre cuando un pelo nuevo atraviesa la piel. Un estudio multicéntrico con 1.317 pacientes encontró una frecuencia global de foliculitis tras el trasplante capilar del 12,11 por ciento (Plastic and Reconstructive Surgery 2024, PMID 37904273). Es frecuente, por regla general inofensivo, y el pelo nuevo normalmente no se pierde por ello.
Los factores de riesgo en ese estudio fueron una intervención en verano, más de 4.000 injertos y una densidad de implantación superior a 45 injertos por centímetro cuadrado. Son factores de riesgo de foliculitis, no de shock loss. Ambas cosas se confunden con frecuencia.
Distinto es el caso de una inflamación extensa, purulenta, exudativa o dolorosa. Esa debe valorarla un médico, y no se debe exprimir ni rascar. La tabla tipo semáforo que aparece más abajo clasifica los casos límite.
Cuándo los seis meses sí son motivo de revisión
Una revisión de seguimiento a los seis meses tiene sentido si no se aprecia ningún crecimiento nuevo, si una zona permanece completamente vacía mientras el entorno crece o si hay signos de inflamación. Los claros por sí solos no son un hallazgo a los seis meses; la ausencia total de crecimiento sí lo es.
Shock loss en la zona donante
El shock loss también puede aparecer en la zona donante. Allí, los pelos del entorno de los puntos de extracción entran temporalmente en fase de reposo, por lo que la parte posterior de la cabeza puede parecer irregular o clareada durante los primeros meses. Con qué frecuencia ocurre no se puede cuantificar: la revisión de Romera de Blas et al. (2026) señala expresamente que la frecuencia real se desconoce y que el efluvio en la zona donante parece claramente menos habitual que en la receptora.

Las pruebas existen solo como series de casos y casos aislados: 12 pacientes en Gómez-Zubiaur et al. (Dermatologic Surgery 2021), cuatro casos en Kerure et al. (Journal of Cutaneous and Aesthetic Surgery 2020) y algunos informes de casos sueltos. Series así no permiten deducir un riesgo en porcentaje, pero sí muestran que el fenómeno existe y está descrito.
En cuanto al momento, según esa misma revisión, un efluvio en la zona donante aparece normalmente entre 2 y 4 semanas después de la intervención y se recupera de forma espontánea en 3 a 6 meses. La zona rapada, con independencia de eso, vuelve a cubrirse entre las semanas 2 y 6.
Por qué la parte posterior parece clareada aunque no se haya perdido pelo
La parte posterior de la cabeza parece más rala tras la intervención incluso sin shock loss. La zona está rapada al ras, los puntos de extracción se ven como pequeñas costras y el contraste con el pelo más largo de alrededor refuerza esa impresión. En cuanto la zona vuelve a crecer, ese efecto desaparece.
¿Shock loss transitorio o sobreextracción permanente?
La distinción más importante en la zona donante es esta: efluvio transitorio o clareamiento permanente. Un shock loss se ve más bien a parches y se recupera a medida que el pelo vuelve a crecer. Una sobreextracción se manifiesta como una densidad uniformemente demasiado baja en una superficie amplia y se mantiene. Esta distinción se basa en la experiencia clínica, no existe un estudio comparativo al respecto.
Es razonable una valoración médica si a los seis meses la zona sigue visiblemente más rala que antes de la intervención o si presenta áreas sin pelo con bordes nítidos. Sobre la cicatrización, los cuidados y las cicatrices de la zona de extracción hay un artículo propio sobre la zona donante tras el trasplante capilar.
Soluciones y consejos para favorecer el crecimiento del pelo

Tras un trasplante de pelo propio, unos cuidados posteriores bien dirigidos pueden influir positivamente en la cicatrización y favorecer que el pelo vuelva a crecer. Precisamente en la caída del cabello tras el trasplante capilar desempeñan un papel importante la paciencia, unos cuidados constantes y un buen estado general.
Cuidados después del trasplante
Durante las primeras semanas es importante tratar el cuero cabelludo con especial suavidad:
- Limpieza al principio solo con agua limpia o con un producto recomendado por el médico, como un champú suave
- Secar el cuero cabelludo con toques suaves, sin frotar ni rascar
- Evitar los gorros ajustados, la exposición solar intensa y la irritación mecánica
Estas medidas ayudan a no alterar la cicatrización y a proteger los folículos trasplantados. Qué está permitido en cada semana, desde el lavado hasta el deporte, lo detalla día a día la guía de cuidados posteriores.
Alimentación para un pelo fuerte
Una alimentación equilibrada puede acompañar y favorecer el crecimiento del pelo:
- Un aporte suficiente de biotina, zinc, hierro y ácidos grasos omega 3
- Alimentos ricos en proteínas como huevos, pescado, legumbres o frutos secos para apoyar la estructura del pelo
- Una hidratación suficiente para favorecer el riego sanguíneo y el aporte de nutrientes a las raíces
Gestión del estrés
- El estrés crónico puede acentuar la caída del cabello, y el ejercicio regular, la meditación o el yoga ayudan a bajar el nivel de estrés
- Un sueño saludable favorece la regeneración de los folículos pilosos
Tratamientos de apoyo
Las medidas complementarias pueden tener sentido en casos concretos, pero no sustituyen a un trasplante:
- Los tratamientos de PRP son una medida regenerativa sobre cuyo uso decide la clínica que le trata en cada caso concreto. No están demostrados como remedio contra el shock loss ni como acelerador del nuevo crecimiento
- Principios activos como el minoxidil o la finasterida forman parte del tratamiento médico acompañante y no de la automedicación. Actúan sobre el pelo propio, no sobre el shedding de los injertos
En resumen: con unos cuidados posteriores constantes, un estilo de vida saludable y expectativas realistas se puede acompañar bien el crecimiento del pelo tras el trasplante. El resultado definitivo se desarrolla paso a paso y necesita sobre todo tiempo.
¿Cuándo hay que preocuparse?

En la mayoría de los casos, la caída del cabello tras el trasplante capilar es una parte normal del proceso de cicatrización. Aun así, hay determinados signos que pueden apuntar a complicaciones y que conviene que valore un médico.
Signos de complicaciones
Determinados síntomas van más allá de la evolución habitual de la cicatrización:
- Enrojecimiento e hinchazón intensos o en aumento: Un ligero enrojecimiento es normal tras la intervención y suele remitir en pocos días. Sin embargo, si aumenta o se acompaña de dolor, puede indicar una inflamación o una infección.
- Inflamaciones purulentas o formación inusual de costras: Las costras pequeñas son habituales durante los primeros días. Las zonas exudativas, muy enrojecidas o dolorosas, en cambio, debe controlarlas un médico especialista.
- Caída del cabello inusualmente intensa o prolongada: Mientras que un posible shock loss suele aparecer dentro de las 2 a 8 semanas y es transitorio, una pérdida de pelo persistente o progresiva puede indicar una tasa de arraigo alterada u otros problemas.
Cuándo es necesaria una revisión de seguimiento
Una revisión médica de seguimiento es recomendable si las molestias duran más de unas dos semanas o si empeoran. Tampoco deben ignorarse el dolor persistente, la sensibilidad a la presión o los signos de inflamación marcados.
Además, se aplica lo siguiente: Si al cabo de unos seis meses no se aprecia ningún crecimiento nuevo, conviene que un profesional revise la evolución. Se trata realmente de la ausencia de crecimiento, no de un resultado que todavía no parece lo bastante denso.
Una revisión de seguimiento valora tres cosas: la densidad en comparación con la documentación de partida, los signos de inflamación en el cuero cabelludo y el estado del pelo propio circundante, es decir, el grado de miniaturización. Precisamente por eso la foto de partida es tan valiosa, porque sin comparación cualquier valoración se queda en una impresión.
Para la autoevaluación ayudan dos herramientas que se apoyan una en la otra. El autochequeo tipo semáforo clasifica cada observación típica según cuándo forma parte de la evolución normal y cuándo corresponde ir a consulta. El registro de seguimiento que viene después hace que sus fotos sean realmente comparables a lo largo de los meses.
| Observación | Cuándo es normal | Consultar al médico si |
|---|---|---|
| Caída del pelo en la zona del injerto | semanas 2 a 8, sobre todo entre las semanas 4 y 8 | a partir del mes 6 no se aprecia ningún crecimiento nuevo |
| Caída del pelo propio de alrededor | semanas 2 a 12, con recuperación a lo largo de varios meses | la caída aumenta a partir del mes 6 o se extiende más allá de la zona |
| Caída del pelo en la zona donante | a partir de las semanas 2 a 4, con recuperación en 3 a 6 meses | la zona sigue uniformemente más rala tras el mes 6 o presenta zonas sin pelo |
| Enrojecimiento e hinchazón | los primeros días tras la intervención, después en descenso | aumentan pasadas más de dos semanas o duelen |
| Costras | los primeros 7 a 14 días, se desprenden solas | exudan, huelen mal o siguen adheridas pasadas dos semanas |
| Picor | semanas 1 a 4, a menudo al cicatrizar | se acompaña de ampollas, pústulas o enrojecimiento intenso |
| Granitos aislados al salir el pelo | meses 2 a 6, aislados y poco dolorosos | se vuelven extensos, purulentos o dolorosos |
| Inflamación purulenta o exudativa | nunca es un hallazgo normal | siempre, y cuanto antes mejor |
| Dolor y sensibilidad a la presión | los primeros días, después en descenso | persisten pasadas dos semanas o vuelven a aumentar |
| Ausencia de crecimiento nuevo | hasta los meses 3 a 4 no dice nada | a partir del mes 6 no crece nada en ninguna parte, y a más tardar a partir del mes 12 |
| Sensación de adormecimiento | de semanas a algunos meses, normalmente en descenso | persiste sin cambios tras el mes 6 o resulta doloroso |
Registro de seguimiento: así documenta su crecimiento de forma útil
La fuente de error más frecuente en la autoevaluación no es el pelo, sino la luz.
- ✓Siempre los mismos cuatro ángulos: frontal, línea frontal desde arriba, parte superior de la cabeza y coronilla, y nuca
- ✓Siempre la misma luz, sin luz cenital directa y sin flash
- ✓Pelo seco, misma longitud, sin productos de peinado ni fibras capilares
- ✓Ritmo: día 1 y después meses 1, 3, 6, 9 y 12
- ✓Conservar la foto de partida anterior a la intervención, porque sin ese punto de referencia casi siempre se infravalora el progreso
- ✓Basta una foto por momento; contar cada día los pelos caídos no aporta ninguna información
Una revisión de seguimiento no es admitir que algo ha salido mal, sino el camino previsto cuando hay dudas. Ante la duda: que se lo miren una vez siempre es mejor que pasarse meses dándole vueltas.
Caída del pelo dos años después del trasplante capilar: qué hay detrás
Si uno o dos años después del trasplante capilar vuelve a caerse el pelo, por regla general no es un shock loss ni una pérdida de injertos, sino la alopecia androgenética que sigue avanzando en la zona no trasplantada. El trasplante trata la superficie, no la predisposición.

Por qué los pelos trasplantados suelen mantenerse
Los injertos proceden de la corona de pelo de la nuca y las sienes. Esos folículos son claramente menos sensibles a la hormona DHT, porque tienen menos receptores androgénicos y menos 5-alfa-reductasa, y conservan esa propiedad en su nueva ubicación. Norman Orentreich describió este principio ya en 1959 y la ISHRS lo sigue considerando válido hoy bajo el nombre de donor dominance.
Por eso los pelos trasplantados suelen mantenerse de forma permanente. Qué significa esa permanencia biológica a largo plazo lo muestran los artículos sobre la duración de un trasplante capilar y sobre la imagen 10 años después.
Por qué el pelo propio sigue cayéndose
El resto de los folículos siguen siendo sensibles a la DHT. Continúan miniaturizándose, con independencia de lo bien que haya crecido el injerto. Por eso una nueva caída dos años después del trasplante capilar no contradice el resultado, sino que es la continuación normal de la alopecia androgenética.
Usted mismo puede reconocerlo por el patrón: el clareamiento aparece al lado o por detrás de la zona trasplantada y a menudo se forma un escalón visible entre el injerto denso y el pelo propio que se va afinando. Si, en cambio, el pelo se cae de forma uniforme por toda la cabeza, entra más bien en juego una caída difusa del cabello y entonces merece la pena echar un vistazo a las causas de la caída del cabello.
El papel del tratamiento farmacológico acompañante
Un tratamiento farmacológico acompañante no va dirigido contra el shedding, sino contra la pérdida posterior del pelo propio. En un estudio aleatorizado y controlado con placebo en 79 hombres, a las 48 semanas el 94 por ciento del grupo con finasterida mostró un aumento visible del pelo en la zona frontal y superior de la cabeza, frente al 67 por ciento con placebo (Leavitt et al., Dermatologic Surgery 2005, PMID 16188178).
Ese estudio se refería al pelo propio circundante, no a los injertos, y se realizó solo en hombres. La guía europea S3 sobre la alopecia androgenética (Kanti et al. 2018) recoge para los hombres el minoxidil tópico y la finasterida oral como opciones estándar. Al interrumpir el tratamiento, el efecto se pierde de nuevo.
Para las mujeres rigen otras indicaciones. La finasterida está contraindicada en mujeres en edad fértil: la FDA la clasifica en la categoría X de embarazo e incluso debe evitarse el contacto con comprimidos partidos. El minoxidil tópico se prescribe a las mujeres en una concentración distinta a la de los hombres. Los detalles están en los artículos sobre la finasterida y el minoxidil, y su uso corresponde en cualquier caso a manos médicas.
¿Hace falta una segunda sesión?
Cuántos pacientes necesitan con el tiempo una segunda sesión no está documentado; faltan cifras al respecto. La cuestión se decide en dos puntos: qué causa hay detrás de la nueva caída y si la reserva donante de la nuca alcanza para una densificación. Una clasificación de las opciones la ofrece la comparativa entre productos para el crecimiento del pelo y trasplante capilar.
El shedding y el shock loss no son motivo para otra intervención: necesitan tiempo. La caída progresiva en la zona no tratada es otra cuestión. Antes de que una densificación tenga sentido, hay que valorar la causa, el estado del cuero cabelludo y la densidad, y ese es exactamente el objetivo de un análisis capilar. En Elithair es gratuito y cuenta con validación médica, y en muchos casos lleva a la conclusión de que, de momento, no se opera nada.
Trasplantes capilares con éxito: la paciencia merece la pena

Cómo se presenta en la práctica la evolución descrita lo muestra un caso documentado del seguimiento. No es una prueba de eficacia ni un pronóstico para otros pacientes, sino un ejemplo de en qué punto de la línea temporal surge normalmente la incertidumbre.
En el caso de Frederik G. se cayó, en las semanas posteriores al tratamiento, una parte notable de los pelos implantados, es decir, exactamente el shedding de las semanas 2 a 8. El nuevo crecimiento no empezó hasta pasados varios meses, dentro de los 3 a 6 meses que StatPearls describe como periodo habitual.
El caso ilustra lo que marca la línea temporal: entre el shedding y el nuevo crecimiento visible hay meses sin avances. Quien conoce esa distancia valora el estado intermedio de otra manera que quien lo toma por el resultado final.
Resultados de antes y después: el camino hacia un pelo abundante

Los resultados de antes y después solo sirven para situar el propio caso si se indica el momento. Una imagen del mes 6 y otra del mes 14 muestran estadios distintos del mismo proceso, no calidades de resultado distintas. Por eso, en las imágenes comparativas fíjese siempre en el mes indicado, en la luz y en la longitud del pelo.
Los resultados varían de una persona a otra porque la densidad de partida, la superficie y la estructura del pelo son distintas. En lo que sí se puede influir es en la forma de gestionar la espera: documentar en lugar de contar pelos a diario, cumplir los cuidados posteriores y, ante cualquier anomalía, avisar a la clínica.
Preguntas frecuentes sobre el shock loss y la caída del cabello tras el trasplante capilar
¿El shock loss tras un trasplante capilar es permanente?
Por regla general, no. En el shedding la raíz permanece en el cuero cabelludo, y un shock loss del pelo propio se recupera, según la experiencia clínica, a lo largo de varios meses. La ausencia permanente de crecimiento es la excepción y debe valorarla un médico como muy tarde a los doce meses.
¿Se caen todos los pelos trasplantados?
En la mayoría de los pacientes, el tallo visible de los pelos implantados se cae entre las semanas 2 y 8. La literatura especializada no da un porcentaje fiable al respecto. La raíz permanece en su nuevo emplazamiento y el nuevo crecimiento suele empezar al cabo de tres a seis meses.
¿El shock loss es señal de un error en la operación?
Por regla general, no. El shedding forma parte de la cicatrización y no existen datos comparativos fiables sobre una relación entre la técnica o el tamaño de la sesión y la frecuencia del shock loss. El único factor de riesgo documentado hasta ahora es el sexo (Okochi et al. 2024).
A los 6 meses todavía se ven claros, ¿es normal?
Sí. Seis meses son un estado intermedio, no el resultado final. Los folículos no arrancan a la vez y los pelos nuevos son al principio finos y claros. El resultado suele madurar hasta el mes 12 y, en la parte superior de la cabeza, en ocasiones hasta los meses 15 a 18.
¿La zona donante vuelve a poblarse tras un shock loss?
Según las series de casos disponibles, un efluvio en la zona donante se recupera de forma espontánea en 3 a 6 meses. Si a los seis meses la zona sigue uniformemente más rala, entra en juego un clareamiento permanente por sobreextracción y conviene valorarlo.
¿Por qué el shock loss afecta más a las mujeres?
En el análisis de Okochi et al. (2024), el sexo fue el único factor de riesgo significativo: alrededor del 21 por ciento en mujeres frente a en torno al 1,6 por ciento en hombres, con una odds ratio de 30,18. Por qué es así no está aclarado, se discute que influyan un pelo existente más denso y una mayor cantidad de pelos afinados en la zona de destino.
¿Puedo prevenir el shock loss?
Solo de forma limitada, porque el estímulo sobre el cuero cabelludo forma parte de la intervención. Son útiles un estudio médico previo con valoración de la miniaturización, una densidad planificada de forma realista y la documentación de la situación de partida. En caso de miniaturización marcada, StatPearls recomienda una estabilización farmacológica previa.
¿El minoxidil ayuda contra la caída del pelo tras el trasplante?
El minoxidil actúa sobre el pelo propio, no sobre el shedding de los injertos. No está demostrado que aporte beneficio frente al shock loss. Su uso tras un trasplante es una decisión médica, entre otras cosas porque a las mujeres se les prescribe una concentración distinta que a los hombres.
¿Por qué vuelve a caerse el pelo dos años después del trasplante capilar?
Normalmente detrás está la alopecia androgenética que avanza en la zona no trasplantada. Los folículos implantados son claramente menos sensibles a la DHT y suelen mantenerse de forma permanente, mientras que el pelo propio circundante sigue siendo sensible y puede continuar miniaturizándose.
¿Qué pasa si a los 12 meses no ha crecido nada de pelo?
Entonces está indicada una valoración médica. Se revisan la densidad en comparación con la documentación de partida, los signos de inflamación y el estado del pelo propio. Doce meses es el momento de valoración establecido, antes no se puede juzgar un resultado de forma definitiva.
¿Me he arrancado un injerto al lavarme o es una caída normal?
Un tallo de pelo limpio, con un pequeño engrosamiento blanquecino en el extremo y sin sangrado, apunta a shedding. La pérdida mecánica de un injerto solo es posible en la práctica durante los primeros días: a partir de los días 10 a 14 los injertos están firmes (Bernstein y Rassman 2006, NHS).
Tengo granitos donde crecen los pelos nuevos. ¿Es grave?
Normalmente no. Las pústulas aisladas aparecen cuando los pelos nuevos atraviesan la piel. Un estudio multicéntrico con 1.317 pacientes encontró un 12,11 por ciento de foliculitis tras el trasplante capilar (PMID 37904273). Las inflamaciones extensas, purulentas o dolorosas debe valorarlas un médico.
Conclusión: un proceso natural
La pérdida de pelo tras un trasplante de pelo propio es, en la mayoría de los casos, una parte normal del proceso de cicatrización. Hay que separar dos procesos: el shedding de los pelos trasplantados, en el que la raíz permanece, y el poco frecuente shock loss verdadero del pelo propio circundante, que según la experiencia clínica se recupera a lo largo de varios meses.
Tres cifras sostienen esta clasificación: nuevo crecimiento por regla general a los 3 a 6 meses (StatPearls), resultado completo a los 10 a 18 meses (NHS) y verdadero shock loss del pelo propio en el 3,7 por ciento de 621 pacientes, con mucha más frecuencia en mujeres (Okochi et al. 2024, nivel de evidencia IV). Todo lo que entra en ese marco es una evolución, no un hallazgo.
Fuera de ese marco vale lo contrario: la ausencia de crecimiento a partir del mes 6, una caída creciente más allá de la zona, las inflamaciones purulentas o el dolor persistente deben valorarse médicamente, en la clínica que le ha tratado o en una consulta de dermatología. En Elithair la revisión de seguimiento forma parte fija del acompañamiento, de modo que una consulta está expresamente prevista y no es ningún caso especial.

Fuentes y aviso médico
Fuentes utilizadas (actualizado en agosto de 2026)
- Okochi H., Onda M., Momosawa A., Okochi M.: An Analysis of Risk Factors of Recipient Site Temporary Effluvium After Follicular Unit Excision. Aesthetic Plastic Surgery 2024;48(7):1258–1263. PMID 37816944. PubMed
- Goldin J., Zito P.M., Raggio B.S.: Hair Transplantation. StatPearls, NCBI Bookshelf NBK547740, de actualización continua. NCBI
- Romera de Blas C., Vega Díez D., Ricart Vayá J.M., Gómez Zubiaur A.: Complications in follicular unit excision hair transplantation. Frontiers in Medicine 2026. PMC12909172
- Bernstein R.M., Rassman W.R.: Graft Anchoring in Hair Transplantation. Dermatologic Surgery 2006;32(2):198–204. PMID 16442039. PubMed
- Characterization and Risk Factors of Folliculitis after Hair Transplantation: A Multicenter Retrospective Study. Plastic and Reconstructive Surgery 2024;154(6):1115e–1122e. PMID 37904273. PubMed
- Leavitt M., David P.M., Rao N.A., Barusco M., Kaufman K.D., Ziering C.: Effects of Finasteride (1 mg) on Hair Transplant. Dermatologic Surgery 2005;31(10):1268–1276. PMID 16188178. PubMed
- Kanti V., Messenger A., Dobos G. et al.: Evidence-based (S3) guideline for the treatment of androgenetic alopecia in women and in men. Journal of the European Academy of Dermatology and Venereology 2018;32(1):11–22. JEADV
- Gómez-Zubiaur A. et al.: Localized telogen effluvium of the donor area after hair transplant surgery in 12 patients. Dermatologic Surgery 2021;47:1023–1024. Además, Kerure A.S. et al., Journal of Cutaneous and Aesthetic Surgery 2020;13:31–34.
- NHS: Hair transplant. nhs.uk
- FDA: PROPECIA (finasteride) Tablets, ficha técnica. accessdata.fda.gov
Este artículo tiene carácter informativo y no sustituye el asesoramiento, el diagnóstico ni el tratamiento médicos. Ante molestias o dudas durante la cicatrización, diríjase a la clínica que le ha tratado o a un médico especialista en dermatología. Actualizado en agosto de 2026.

Dr. Imad Moustafa
Especialista en Injerto Capilar